domingo, 29 de junio de 2008

Las relaciones interamericanas: Escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de la proyección del poder global de Estados Unidos 1

*Dialogando, reflexionando y organizando
DOCUMENTO SANTA FE I

L. Francis Bouchey
Roger W. Fontainte
David C. Jordan
Gordon Summer
Lewis Tambs, Ed.
Introducción por Ronald F. Docsai

El continente americano se encuentra bajo ataque. América Latina, la compañera y aliada tradicional de Estados Unidos está siendo penetrada por el poder soviético. La Cuenca del Caribe está poblada por apoderados soviéticos y delimitada por Estados socialistas.
Ningún gran poder es lo suficientemente fuerte para conducir políticas exteriores hemisféricas como si las diferentes regiones del mundo estuvieran aisladas y no se afectaran entre sí. Históricamente la política de Estados Unidos hacia América Latina nunca ha estado separada de la distribución global de poder, y no existen razones para pensar que lo que suceda en la década de los ochenta entre los mayores Estados en un área del mundo, no afectará las relaciones de poder en los otros continentes. La Doctrina Monroe, la piedra angular histórica de la política de los Estados Unidos hacia América Latina, reconocía una íntima relación entre la lucha por el poder en el Viejo y el Nuevo Mundo.

Los tres grandes principios de esta doctrina eran:
a. "No más colonización europea en el Nuevo Mundo".
b. Abstención por parte de los Estados Unidos en los asuntos políticos europeos".
c. "Oposición por parte de Estados Unidos a la intervención europea en los gobiernos del Hemisferio Occidental".

Así, la Doctrina Monroe y el principio de no transferencia formaron la base primera y fundamental de la política latinoamericana de Estados Unidos, enfocándose en el impacto de las rivalidades europeas de poder sobre el Hemisferio Occidental. El objetivo de seguridad de Estados Unidos era prevenir que cualquier poder europeo en expansión obtuviera avances estratégicos en el Nuevo Mundo, como resultado de las guerras, alianzas cambiantes o revoluciones en el Viejo Mundo.
La Doctrina Monroe servía como un sensible dispositivo político para determinar cualquier amenaza a la seguridad de la República. La Doctrina proclamaba que ciertas actividades en el Hemisferio Occidental no podrían ser interpretadas "de ninguna otra forma que no fuera como manifestaciones no amistosas hacia los Estados Unidos". La Doctrina prohibía la adquisición de

territorios a poderes no americanos, la introducción de sistemas extraños, y la intervención en el Hemisferio Occidental. La Doctrina fue multinacionalizada y compatibilizada con la Organización de los Estados Americanos por medio de la Declaración de Caracas de 1954, la cual señalaba que:

"La dominación o el control de las instituciones políticas de cualquier Estado del continente americano por el movimiento comunista internacional, que extienda a este Hemisferio el sistema político de un poder extracontinental, constituiría una amenaza a la soberanía e independencia política de los Estados americanos, poniendo en peligro la paz del continente, y exigiría la realización de una reunión de consulta para considerar la adopción de una acción apropiada de acuerdo con los tratados existentes".

La proyección del poder global de los Estados Unidos descansa sobre un Caribe cooperativo y una América del Sur que brinda su apoyo. La exclusión de los poderes marítimos del Viejo Mundo de Cuba, el Caribe y América Latina ha ayudado a Estados Unidos a generar un poder excelente para desarrollar actividades de balance en los continentes africano, europeo y asiático.

América Latina, tanto como Europa Occidental y Japón, es parte de la base de poder de Estados Unidos. No podemos permitir que se desmorone ninguna base de poder norteamericana, ya sea en América Latina, en Europa Occidental o en el Pacífico Occidental, si es que Estados Unidos debe retener energía extra para ser capaz de jugar un rol equilibrador en otras partes del mundo. Para un Estado equilibrador como Estados Unidos, no hay posibilidad de una acción global flexible si su poder está inmovilizado o bloqueado en cualquier área. En realidad, en áreas vitales para el potencial de poder de cualquier nación, no es suficiente la preservación del statu quo.

Estados Unidos debe buscar mejorar su posición relativa en todas sus esferas de influencia. Si existe una pérdida de firmeza con respecto a la importancia de mejorar la posición relativa de poder de una nación, será entonces sólo cuestión de tiempo hasta que el Estado inactivo sea reemplazado por su competidor.

Estados Unidos está siendo desplazado del Caribe y Centroamérica por un sofisticado pero brutal superpoder extracontinental, que manipula Estados clientes. La influencia soviética se ha expandido poderosamente desde 1959. La Unión Soviética está en la actualidad instalada con fuerza en el Hemisferio Occidental; Estados Unidos debe remediar esta situación.

Antes de plantear las recomendaciones específicas del Comité de Santa Fe para una política responsable de Estados Unidos hacia América Latina para la década de los ochenta, deben comprenderse las premisas y consecuencias de la política reciente de Estados Unidos hacia América Latina, y presentarse los principios y suposiciones necesarios para enfrentar la peligrosa década de los ochenta.

Las raíces del presente dilema de seguridad de Estados Unidos se ubican a comienzos de los años sesenta, a saber, en el fracaso de Bahía de Cochinos en 1961, y en el posterior Acuerdo Kennedy-Krushchev que puso fin a la crisis de los misiles cubanos en 1962. En aquella oportunidad el incremento en la amenaza más allá de lo que se consideraba previamente como tolerable, hizo que se aceptara lo que anteriormente era inaceptable. La clara adopción por parte de Washington, durante la Guerra de Vietnam, de la posición de que América Latina no era importante estratégica, política, económica ni ideológica mente, erosionó aún más la posición de Estados Unidos. Y las premisas de la distensión posteriores a Vietnam desarrolladas por los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford (de que incluso una Unión Soviética intransigente y disruptiva carecía de la capacidad para desarticular un sistema internacional con una distribución más plural del poder, y en el que China aparecía como un aliado de facto de Estados Unidos en la contención de la Unión Soviética) se transformaron en la base de la política de Estados Unidos.

Las políticas iberoamericanas del presidente Jimmy Carter, intelectualmente apoyadas en los informes de la Comisión para las Relaciones Estados Unidos-América Latina y del Instituto de Estudios Políticos (IPS) son la culminación de este proceso de acomodamiento por medio del cual América Latina es excluida del interés estratégico de Estados Unidos, y los regímenes latinoamericanos independientes son abandonados frente a ataques extracontinentales por parte del movimiento comunista internacional.

Los gobiernos latinoamericanos sabían muy bien que la Administración Carter, al tomar posesión, buscaría normalizar las relaciones con Cuba. Los informes de la Comisión y del IPS planteaban la necesidad de emprender ciertos cambios básicos en el enfoque de Estados Unidos hacia América Latina en general, y hacia el Caribe en particular. Argumentando: a) Que la seguridad militar no necesitaba ser el objetivo dominante ni el principio ordenador para la política de Estados Unidos en América Latina. b) Que Estados Unidos no debería continuar la política de aislamiento de Cuba; c) Que "el apoyo material de Cuba a los movimientos subversivos en otros países latinoamericanos ha disminuido en los años recientes"; (I) Que Estados Unidos debería poner fin al embargo comercial a Cuba, y e) Que un "nuevo acuerdo equitativo con Panamá, respecto al Canal, podría servir a los intereses de Estados Unidos no sólo en Panamá, sino en toda América Latina", la Comisión y el IPS idearon el final de la presencia norteamericana en el Caribe. El informe del Instituto de Estudios Políticos era optimista ante los gobiernos socialistas de Jamaica y Guyana, y empleó la frase "pluralismo ideológico" para provocar una actitud receptiva de Estados Unidos hacia los modelos socialistas prosoviéticos de desarrollo económico y político.

El presidente Carter reflejó esta actitud en su discurso de Notre Dame en 1977, cuando declaró que Estados Unidos había superado un "temor desproporcionado al comunismo" El perdón de los convictos terroristas portorriqueños, la actitud descuidada hacia los esfuerzos de Fidel Castro por llevar al movimiento no alineado a una posición substancialmente más próxima a la soviética, y la cordial recepción en la Casa Blanca en 1979 a tres miembros sandinistas de la junta revolucionaria de Nicaragua, incluyendo a uno entrenado en Cuba, se transformaron en características de la política de Estados Unidos hacia América Latina.

Estados Unidos está cosechando las consecuencias de dos décadas de negligencia, miopía y autoengaño. Ahora, la Administración Carter se enfrenta a una Unión Soviética instalada vigorosamente en el Caribe y a una Centroamérica posiblemente marxista y con una orientación procubana. En contraste con las políticas simplistas norteamericanas, la Unión Soviética ha empleado tácticas sofisticadas tanto para incrementar las conexiones del comunismo internacional en América Latina, romo para reducir la presencia de Estados Unidos en la región.

La Habana acepta la doctrina de Moscú de que no existe un único camino de acceso al poder para el comunismo, y que los marxistas locales pueden emplear la persuasión pacífica, medios violentos o una combinación de la vía pacífica y la acción directa en el camino hacia el poder, y que el gobierno de Estados Unidos y las instituciones financieras privadas pueden otorgar reconocimiento diplomático y apoyo financiero a los movimientos marxistas latinoamericanos, si se les maneja adecuadamente.

El Kremlin busca unir el marxismo al nacionalismo y el antinorteamericanismo latinoamericanos, y explotar la incapacidad o la falta de decisión de los formuladores de política norteamericanos, para apoyar alternativas a los movimientos marxistas en la búsqueda de una Iberoamérica progresista y estable. Habiendo definido así el parámetro intelectual para los clientes, adversarios y objetivos, la Unión Soviética ha conseguido expandir sus nexos con los gobiernos de América Latina, a la vez que simultáneamente fomenta la subversión y la revolución allí donde la oportunidad aparece. La política exterior soviética está basada en la creación del caos y la explotación de oportunidades, y la base del poder norteamericano en América Latina no es inmune.

El régimen de Castro ha estado dando apoyo directo a las guerrillas urbanas y rurales en todo el Hemisferio desde 1959.

Cuando en 1967 Castro activó la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad), lo hizo bajo la consigna de que "es el deber de todo ejército revolucionario hacer revoluciones".

El éxito cubano en el Caribe y Centroamérica es asombroso. Guyana, bajo el gobierno del primer ministro Linden Forbes Burnham, es un Estado marxista prosoviético. Forbes Burnham solicitó ser miembro asociado del COMECON en enero de 1977. Georgetown le permitió a Cuba utilizar el aeropuerto internacional de Guyana para el reabastecimiento de combustible durante la incursión inicial cubana en la guerra civil de Angola en 1975. Además, cuando 70 delegados de 18 países del

Caribe asistieron a una conferencia de sindicatos en George town, pidieron mejoras en las condiciones de trabajo en el Caribe por medio de la copia "del modelo socialista cubano"; deploraron la explotación "capitalista e imperialista" de los pueblos del Caribe y alabaron a la Cuba comunista por haber eliminado la explotación.

El primer ministro de Jamaica, Michael Norman Manley visitó Cuba en julio de 1975, Granma, el periódico comunista cubano, lo calificó de "un sincere amigo de la Revolución Cubana". El hijo de Manley estudia en La Habana. Su gobierno dio aprobación oficial a la aventura cubana en Angola, y su policía, que es mavor que el ejército jamaiquino, es entrenada en Cuba. En la teoría de que el gobierno laborista de Manley era nacionalista y de que no tenía ninguna conexión forzada con Moscú, Jamaica recibió 22 millones de dólares de ayuda norteamericana en 1978.

Maurice Bishop llegó al poder en Granada en marzo de 1979. El nuevo aeropuerto de Bishop está siendo construido por los cubanos. Este campo aéreo controla el canal de agua profunda que bordea a la isla de Granada, a través del cual fluye el 52 por ciento de todo el petróleo importado por Estados Unidos. Buques tanques de Arabia, África y América Latina Ilegan al Caribe y entregan el petróleo a las refinerías de Bahamas y las Islas Vírgenes, Trinidad, Aruba y Curazao para su procesa miento y transporte posterior a Estados Unidos. Además, cerca de la mitad del aluminio importado por Estados Unidos del Caribe llega de Jamaica.

EI Canal de Panamá también juega un papel vital en el abastecimiento de petróleo a Estados Unidos. Panamá se encuentra bajo el control de un régimen militar de izquierda, el cual, de acuerdo con la CIA, fue el intermediario en la transferencia de armas cubanas y norteamericanas a los sandinistas en la toma del poder por los marxistas en Nicaragua, en julio de 1979. El Salvador y otras naciones de Centroamérica están ahora amenazadas por las guerrillas revolucionarias. Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos continúa con una clara actitud de indiferencia estratégica, a la vez que exige reformas sociales, económicas, agrarias y de derechos humanos, como si incluso la más perfecta resolución de estos problemas pudiera detener a la expansión colonial castroide y a la subversión, y pudiera, por lo tanto, resolver las cuestiones estratégicas como un subproducto.

El Comité de Santa Fe sostiene que la política de Estados Unidos se encuentra en desorden, que las normas del conflicto y el cambio social adoptadas por la Administración Carter son las mismas de la Unión Soviética, que el área en disputa es territorio soberano de aliados de Estados Unidos y de socios comerciales que pertenecen al Tercer Mundo, que la esfera de la Unión Soviética y sus apoderados se está expandiendo, y que el balance anual de ganancias y pérdidas favorece a la URSS:

La respuesta norteamericana de huida camuflada ante el imperialismo soviético debe ser invertida. Estados Unidos debe presionar a favor de una solución inventiva, creativa y estratégica a esta situación. El realismo ético proporciona el apoyo moral subyacente a los principios de la política exterior que Estados Unidos ha utilizado tradicionalmente para solucionar el problema del valor y el poder en los asuntos extranjeros. La intervención de Estados Unidos en el extranjero estaba sólo justificada si respondía a la seguridad de la República, y no se legitimaba por la conformación de cualquier orden particular en cualquier otro país, a menos que estas actividades se vincularan con una amenaza extracontinental a Estados Unidos. Estados Unidos puede otorgar esta misma perspectiva nacionalista a todas las naciones de América Latina que no desarrollen una relación de semivasallaje con un superpoder extracontinental. Tal conexión semicolonial introduce un internacionalismo esterilizante en la cultura y en los países del Hemisferio Occidental, y socava una política latinoamericana basada sobre la reciprocidad.

El Comité de Santa Fe quiere subrayar que Estados Unidos no desea perseguir una política de intervención en los asuntos internos y exteriores de cualquier nación latinoamericana, a menos que los Estados iberoamericanos sigan políticas que ayuden e instiguen la intrusión imperialista de poderes extracontinentales. Una política de Estados Unidos hacia América Latina que tenga estas características, tiene el potencial para un sustancial apoyo latinoamericano, especialmente entre los regímenes independientes que aún quedan. Hace muchos años el bien conocido jurista internacional chileno, Alejandro Álvarez, escribió.

La Doctrina Monroe representa a los intereses de todo el continente, y todos los Estados de América han aceptado mantenerla. Además, aunque hasta este momento Estados Unidos haya sido su único defensor, en la actualidad sería posible encontrar Estados latinos lo suficientemente poderosos como para mantenerla si Estados Unidos se rehusara a hacerlo.

Estados Unidos debe desarrollar una política hacia América Latina que fomente la seguridad norteamericana e iberoamericana, que se base en la independencia nacional mutua y en la dependencia interamericana, que promueva el desarrollo económico y político autónomo basado en nuestra herencia cultural y religiosa, que acepte límites a los impulsos norteamericanos para promover reformas internas en Iberoamérica y que reconozca y respete la dignidad y sensibilidad de nuestros vecinos. En 1914, el estadista peruano Francisco García Calderón escribió acerca de la importancia del estilo en la política. Sus palabras deberían ser nuestra guía en los ochenta:

(...) los latinos tienen un sentimiento positivo hacia las formas y un cierto respeto hacia las actitudes apropiadas (...) Nada los irrita más que la tosquedad de los políticos de Washington (...)

La diplomacia, no importa cuan diestramente sea aplicada, es, sin embargo, sólo un método para obtener objetivos de política exterior. La política exterior y la estrategia nacional son, a su vez, instrumentos por medio de los cuales los pueblos buscan expandir o defender sus intereses.

Tanto la defensa de la soberanía de una nación como la preservación de la identidad cultural de un pueblo son fundamentales para garantizar su supervivencia. Estos dos elementos están siendo suprimidos y esterilizados por el comunismo internacional. Sólo una política norteamericana dirigida a preservar la paz, a promover la producción y a lograr la estabilidad política, puede salvar al Nuevo Mundo y garantizar la posición global de poder de Estados Unidos, la cual descansa sobre una América Latina segura y soberana. El continente americanos se encuentra bajo ataque. ¿Duda Washington?

PRIMERA PARTE

LA AMENAZA MILITAR EXTERNA

Propuesta Nº 1

Revitalizar el sistema de seguridad hemisférica apoyando el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y tomando el liderazgo en la Junta Interamericana de Defensa, a fin de apoyar la larga lista de resoluciones dirigidas a incrementar la seguridad del Hemisferio contra las amenazas externas e internas.

La política cambia, pero la geografía no. Este Hemisferio es todavía la mitad del globo, nuestra mitad, la mitad americana. Nuestro futuro geoestratégico, económico, social y político debe estar asegurado por un sistema hemisférico de seguridad. Los sueños de Simón Bolívar y Thomas Jefferson son tan válidos en la actualidad como lo fueron en 1826. El TIAR, o Tratado de Río, es tan vital actualmente como lo era en 1948, cuando se firmó en Bogotá.

La política de Estados Unidos debe dirigirse hacia la reconstrucción de un sentido de comunidad e intereses mutuos, los cuales son elementos esenciales de la revitalización de este tratado. la amenaza representada por los masivos esfuerzos del eje soviético-cubano para subvertir internamente y para atacar desde fuera a los gobiernos legítimos de este Hemisferio, sólo puede ser contrarrestada dentro del marco de referencia de tal acuerdo de seguridad. La armada soviética de mares cálidos, junto con la masiva presencia soviética en Cuba, representa un claro peligro para todas las naciones libres del Hemisferio. El Tratado de Río es una respuesta medida y prudente a esta flagrante amenaza.

El órgano del Tratado de Río es la Junta Interamericana de Defensa, la cual se estableció con el propósito de aconsejar y recomendar a los gobiernos miembros aquellas medidas que fueran necesarias para la seguridad de este Hemisferio. Las políticas actuales han sido destructivas de la utilidad del Tratado y de la Junta. Las resoluciones claramente planteadas por la JID en relación con la amenaza soviético-cubana, han sido totalmente ignoradas y pasadas por alto por las recientes administraciones. Estados Unidos debería apoyar y ayudar a la JID en la consecución apropiada de sus funciones.

El sistema de seguridad de este Hemisferio debería consistir en tres elementos o niveles. El primero y básico es el Tratado de Río; el segundo sería un subconjunto del primero: las organizaciones de seguridad regional; el tercero consistiría en acuerdos bilaterales entre los diversos miembros de los primeros dos niveles.

Propuesta Nº 2

Estimular acuerdos de seguridad regional que contribuirían a la seguridad, tanto hemisférica como regional, contra las amenazas externas o internas a la seguridad.

Como se delineó en la primera propuesta, el acuerdo básico de seguridad para este hemisferio debería ser el Tratado de Río. Sin embargo, esto representa sólo el primer aspecto de un conjunto que tendría tres elementos. Operando bajo el paraguas nuclear que protege a todo el Mundo Libre, el Tratado de Río representa un acuerdo estratégico de primera magnitud, a un mismo nivel que la OTAN y que nuestros acuerdos de seguridad con Japón, Australia y Nueva Zelanda.

Por mala fortuna, este acuerdo no es suficiente. La gente no se relaciona fácilmente sobre una base hemisférica: el concepto es abstracto y la capacidad de un ciudadano medio para relacionarse con un acuerdo es difícil, si no imposible. Por lo tanto, necesitamos algo con lo cual ellos sí puedan relacionarse.

El acuerdo regional cumple con este requisito. Un argentino o un paraguayo pueden entender sin dificultad la existencia de un acuerdo regional para la seguridad del Atlántico Sur. Les asegura su alimentación, sus exportaciones y sus importaciones. Es inmediato y claro, mientras que el concepto de seguridad hemisférica es difícil de visualizar, es confuso para sus experiencias, y también sugiere una pesada mano norteamericana.

La política de Estados Unidos debe consistir en estimular y apoyar tales acuerdos de seguridad regional. Lo anterior está en claro contrate con las políticas actuales, que han estado dirigidas a desanimar tales mecanismos. El fracaso del acuerdo de seguridad regional de Centroamérica (CONDECA) es un buen ejemplo. Esta organización de seguridad regional ha sido y es un obstáculo importante para la subversión cubano-panameño-norteamericana (sic.N.del.E.) de los gobiernos bajo ataque: El Salvador, Honduras y Guatemala.

Propuesta Nº 3

Reactivar, como el tercer elemento de nuestro sistema hemisférico de seguridad, nuestras tradicionales vinculaciones militares en el continente, ofreciendo entrenamiento militar y ayuda a las fuerzas armadas de continente americano, con un énfasis particular en los oficiales más jóvenes y en los suboficiales. Ofrecer ayuda técnica y psicológica a todos los países de este Hemisferio en su lucha contra el terrorismo, independientemente del origen de este último.

Las políticas de la década pasada con respecto a la venta de armas y a la ayuda para la seguridad, han fracasado y están desacreditadas aquí y en el extranjero. La única justificación a las ventas de armas y a la ayuda de seguridad, es el fortalecimiento de la seguridad y la viabilidad de Estados Unidos y sus aliados en el sentido más amplio. Nuestro papel de líderes y nuestra tecnología nos imponen esta onerosa responsabilidad. Los trágicos fracasos recientes en el área, particularmente en este Hemisferio, han animado a nuestros enemigos y enfurecido y confundido a nuestros amigos.

Ahora nos debemos poner en marcha a fin de enfrentar tanto la amenaza externa como la interna, utilizando la ayuda de seguridad para fortalecer nuestros intereses nacionales. Esta ayuda toma muchas formas y debería ser cuidadosamente diseñada para satisfacer las necesidades mutuas de nuestros aliados y amigos. A través de una cuidadosa evaluación conjuntamente realizada con nuestros aliados, podemos utilizar las grandes reservas de talento y fuerzas disponibles en este Hemisferio a fin de contener la amenaza combinando nuestro arsenal de armamentos con los contingentes humanos del continente, podemos crear un Hemisferio libre, capaz de parar la agresión soviético-cubana.

Utilizando el entrenamiento militar de nuestro país, Estados Unidos puede proporcionar no solamente un liderazgo profesional de primera clase, sino también un modelo moderado para el resto del personal militar del continente americano y sus familias. Viviendo en Estados Unidos y observando nuestro proceso político en acción, los líderes militares de este Hemisferio pueden volver a sentir el respeto y la admiración que antes tenían por Estados Unidos.

Las ventajas militares estratégicas que se ganarán gracias al entrenamiento, al equipo y a la logística comunes son obvias. Mientras que se esforzaba heroicamente para conseguir esto en la OTAN, la Administración Carter destruyó sistemáticamente todos los intentos de cooperación y comunidad en este Hemisferio, con la única excepción de la dictadura de extrema izquierda y brutalmente agresiva de Omar Torrijos. Esta política debe revertirse.

Propuesta Nº 4

Si los presentes tratados fracasaran, colocar al Canal de Panamá bajo la protección de la Junta Interamericana de Defensa, con el objeto de asegurar que las naciones de este Hemisferio tengan un acceso libre y justo a las cuencas del Atlántico y el Pacífico.

Los Tratados del Canal de Panamá, a pesar de los mejores esfuerzos realizados por la Administración Carter y ciertos elementos del gobierno panameño, se encuentran en problemas. El presidente Arístides Royo ha formalizado algunos de estos problemas en una reciente carta dirigida al presidente Carter. La Casa Blanca no ha aclarado la situación; en realidad, el presidente Carter no ha expresado una sola palabra al respecto de la situación. Básicamente, los dos países han ratificado y están hablando sobre dos conjuntos diferentes de tratados.

El problema ahora es cómo manejar un tema bilateral potencialmente peligroso y explosivo. Tradicionalmente, en los asuntos interamericanos, cuando las negociaciones bilaterales fracasan en la resolución de alguna cuestión estratégica importante, los enfoques multilaterales a menudo sirven para solucionar problemas que de otra manera aparecen como intratables.

El Canal de Panamá tiene un valor estratégico vital para la mayor parte de los países de este Hemisferio. Su seguridad y disponibilidad son de gran interés para los países del Norte, Centro y Sudamérica. Si adjudicáramos esta responsabilidad a los firmantes del Tratado de Río, los cuales a su vez podrían designar a la JID como su agente, el problema estaría ubicado en un plano estratégico adecuado y se elevaría a la posición de visibilidad internacional que tanto merece.

Si trasladáramos la JID al Canal, estableciéramos una zona de seguridad bajo las diecinueve banderas de la JID y realizáramos ejercicios combinados, los países libres del continente americano estaríamos haciéndole saber a los soviéticos y a sus aliados comunistas en este Hemisferio, que nos encontramos listos, deseosos y capaces de defender nuestros intereses vitales.

La operación diaria y el necesario mantenimiento del Canal podrían ser realizados por personal panameño y norteamericano, o por medio de contratistas privados.

SEGUNDA PARTE

LA SUBVERSIÓN INTERNA

Propuesta Nº 1

La política norteamericana en América Latina debe reconocer la vinculación integral entre la subversión interna y la agresión externa.

La Doctrina Roldós, denominada así en honor del presidente de Ecuador, debe ser condenada. Plantea que las potencias extranjeras no violan el principio tradicional de la no intervención, si su involucramiento en los asuntos internos de una nación constituye una defensa de los derechos humanos. Una política cada vez más audaz del Departamento de Estado de ataque a los gobiernos anticomunistas sobre la base de supuestas violaciones a los derechos humanos, ha constituido un fundamento oportuno para tal intervención.

En virtud de la decisión comunista de utilizar todos los medios disponibles para destruir el orden capitalista y para trasformar al mundo, la seguridad interna y externa devienen en inseparables. La desestabilización a través de la falsa información y la polarización constituye el primer paso. A medida que asalto subversivo prosigue a su fase terrorista y luego a la guerrillera, el apoyo y la intervención externos (generalmente cubanos), que era originalmente ideológico, se funde en el apoyo logístico e incluso en el reclutamiento de voluntarios extranjeros para pelear en la guerra de liberación nacional.

La relación entre la subversión y el terrorismo es la misma que existe entre el todo y las partes. Una guerra revolucionaria generalmente se desarrolla a través de diferentes fases.

La guerra comienza con el establecimiento de un aparato subversivo. La segunda fase consiste en actividades terroristas y antigubernamentales en nombre de los derechos humanos y la liberación; la tercera fase es la guerra de guerrillas. La cuarta fase es la guerra total que conduce a la ofensiva final, tal como ocurrió en Nicaragua 3n 1979 y probablemente sea el caso de El Salvador en 1980. A través de toda la campaña, una andanada creciente de propaganda se refiere a Estados Unidos.

Las metas principales de la guerrilla subversiva y urbana que enfrentan a la sociedad existente son cuatro:

a) Demostrar al "pueblo" que las autoridades son impotentes para darle protección e incluso para protegerse a sí mismas en contra del terror.

b) Financiar niveles crecientes de violencia, propaganda y terror por medio del secuestro, el asesinato y el robo.

c) Provocar al as autoridades para que reacciones exageradamente. (El objetivo aquí es radicalizar a individuos que podrían simpatizar con la revolución, pero que probablemente no tendrían una participación activa si no fuera por la sobrerreacción que produce odio y polarización, así como la pérdida del apoyo norteamericano).

d) Derrocar al gobierno establecido combinando las tres primeras metas con la "propaganda del hecho". Como un paso importante dirigido a su meta última, los terroristas crean el caos.

El triunfo sandinista en Nicaragua siguió claramente este modelo, pero también incluyó un nuevo elemento: la agresión externa por medio de tropas con bases operativas en Costa Rica, que fueron equipadas con armas importadas, vía Panamá, de Cuba y de Estados Unidos.

Los sandinistas incluían cuadros comunistas de otros países. A pesar de toda esta ayuda internacional, cuando Somoza dejó el país los insurgentes ni siquiera habían conseguido todavía su objetivo de liberar la ciudad de Rivas, cercana a la frontera costarricense, desde donde intentaban proclamar un gobierno provisional. Somoza y la guardia nicaragüense abandonaron la lucha debido a que Estados Unidos había cortado el reabastecimiento de municiones.

La base nicaragüense en el continente americano facilitará una repetición del nuevo modelo revolucionario de Nicaragua. Ya se han enviado a las guerrillas en Guatemala las armas norteamericanas previamente vendidas a Nicaragua. Guatemala es la porción estratégica de Centroamérica, en virtud de su colindancia con los vastos campos petroleros mexicanos.

Propuesta Nº 2

La formulación de política de Estados Unidos debe diferenciarse de la propaganda que aparezca en los medios de comunicación generales y especializados, inspiradas por fuerzas abiertamente hostiles a Estados Unidos.

La cobertura de la realidad política latinoamericana por los medios de información norteamericanos es inadecuada, y muestra un sesgo sustancial a favor de los partidarios de la transformación socioeconómica radical, sobre bases colectivistas, de los países menos desarrollados. La reforma y el desarrollo a menudo no se distinguen de la revolución comunista, y las noticias prestan una atención insuficiente a las diferencias geofísicas y sociológicas peculiares que existen entre, por ejemplo, Guatemala y Costa Rica, o entre Argentina y Perú. Esto da como resultado un estímulo a la visión equivocada de que las únicas alternativas son la oligarquía o los regímenes autoritarios que profesan el anticomunismo, y alguna forma de populismo de izquierda o socialismo.

Los activistas radicales explotan la escasa comprensión sobre los países particulares y los errores de concepción respecto a las alternativas políticas y económicas reales, por medio de la inyección de un flujo continuo de información falsa que abusa de nuestros amigos y glorifica a nuestros enemigos.

La manipulación de los medios de información a través de grupos vinculados a las diferentes iglesias y de otros grupos de presión denominados de defensa de los derechos humanos, ha desempeñado un papel cada vez más importante en el derrocamiento de gobiernos autoritarios, pero favorables a Estados Unidos, y en su reemplazo por dictaduras antinorteamericanas, comunistas o procomunistas, con un carácter totalitario.

Propuesta Nº 3

La política exterior de Estados Unidos debe empezar a contrarrestar (no a reaccionar en contra) la Teología de la Liberación, tal como es utilizada en América Latina por el clero a ella vinculado.

El papel de la iglesia en América Latina es vital para el concepto de libertad política. Desafortunadamente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la iglesia como un arma política en contra de la propiedad privada y del capitalismo productivo, infiltrando la comunidad religiosa con ideas que son menos cristianas que comunistas.

Propuesta Nº 4

Estados Unidos debe rechazar la suposición errónea de que, frente a los gobiernos autoritarios, puede desarrollar e imponer fácilmente alternativas democráticas al estilo norteamericano, así como dejar de lado la convicción igualmente conflictiva de que, en tales situaciones el cambio per se es inevitable, deseable y del interés norteamericano. Esta creencia ha inducido a la Administración Carter a participar activamente en el derrocamiento de gobiernos autoritarios no comunistas, a la vez que adoptaba una posición pasiva frente a la expansión comunista.

Propuesta Nº 5

La política de derechos humanos, que constituye un concepto cultural y políticamente relativo que la presente Administración ha utilizado para intervenir a favor del cambio político en algunos países de este Hemisferio, afectando de manera adversa la paz, la estabilidad y la seguridad de la región, debe ser abandonada y reemplazada por una política no intervencionista de realismo político y ético.

La naturaleza cultural y éticamente relativa de la noción de los derechos humanos queda clara cuando se advierte el hecho de que los argentinos, los brasileños y los chilenos encuentran repugnante que en Estados Unidos, en donde legalmente se autoriza la liquidación de más de un millón de niños en gestación cada año, se sienta moralmente violentado ante la muerte de un terrorista que lanza bombas y ametralla a civiles inocentes.

Ellos preguntan, ¿qué pasa con los derechos humanos de las víctimas del terrorismo de extrema izquierda? Los que toman las decisiones en política en Estados Unidos deben descartar la ilusión de que alguien que arroja un cóctel molotov en nombre de los derechos humanos respeta tales derechos. De la misma manera, los críticos más vociferantes de las instituciones de un país y su manera de vida no articulan necesariamente las aspiraciones populares de la mayoría.

Una política de derechos humanos ideológicamente motivada y aplicada de manera selectiva va en detrimento de los derechos humanos correctamente concebidos. Ha costado amigos y aliados a Estados Unidos, y nos ha hecho perder la influencia en países importantes de América Latina. Incluso ha contribuido a la desestabilización y la pérdida, o pérdida prospectiva, de países como Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Costa Rica.

En ninguna parte los derechos humanos a la vida, a la propiedad y a las libertades civiles están hoy día más seguros que antes de la iniciación de la campaña selectiva de derechos humanos en 1977. La realidad de las situaciones que enfrentan los gobiernos latinoamericanos que se encuentran bajo ataque por grupos revolucionarios internos, apoyados por el eje soviético-cubano, hay que entenderla no simplemente como una amenaza a alguna supuesta oligarquía, sino como una amenaza a los intereses de seguridad de Estados Unidos.

Si Estados Unidos se conforma con una política exterior que promueva la paz, la estabilidad y la exclusión del comunismo del continente americano, habrá bastantes ocasiones para promover el respeto de libertades civiles concretas, y una verdadera mejoría económica para todos los pueblos del continente americano.

TERCERA PARTE

LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

A. Energía

Propuesta.

Estados Unidos debería alentar y ayudar a las naciones del Hemisferio Occidental para que desarrollen su potencia energético en materia petrolera, nuclear, agrícola e industrial. Debe revivirse la fórmula Eisenhower de "átomos para la paz" y de intercambio de capital y tecnología por energéticos.

Un alto consumo de energéticos y una tecnología de avanzada son características de las modernas sociedades industrializadas. La producción es la consigna para el progreso. Puesto que el avance y la modernización de América Latina son mutuamente ventajosos para todo el continente, Estados Unidos debería tomar el liderazgo en el intercambio de capital y tecnología por importaciones de energéticos.

Iberoamérica está dotada con un vasto potencial petrolero. México, Venezuela, Ecuador y Argentina se encuentran entre los principales productores del mundo. No obstante, esas reservas -vitales para el Mundo Libre en momentos en que los abastecimientos del Medio Oriente están en peligro- son limitadas. Por lo tanto, Estados Unidos debería ayudar en el desarrollo de fuentes alternativas de energéticos tales como la energía nuclear, la fusión, la geotérmica y la solar, ya que si Iberoamérica va a asumir su papel en la defensa de Occidente, debe modernizarse.

Las naciones recientemente industrializadas de América Latina ya están comprometidas en el desarrollo nuclear. Hay que satisfacer las necesidades de energía para el desarrollo actual y futuro. La oposición norteamericana por parte de las Administraciones Ford y Carter a las instalaciones atómicas de América Latina no han detenido los proyectos y simplemente han empujado a México, Brasil y Argentina a adquirir tecnología nuclear en Europa Occidental y Japón. Por consiguiente, Estados Unidos no simplemente perdió ingresos sino también influencia en estos programas nucleares. Los combustibles fósiles son finitos. Estados Unidos debe asumir el liderazgo en un programa de átomos para la paz que acelere la producción industrial y aún la agrícola.

Los alimentos son un arma en un mundo de guerra. Cuatro de los siete productores agrícolas con excedentes del mundo se encuentran en el Hemisferio Occidental: Canadá, Estados Unidos, Brasil y Argentina. Junto con los productores del Pacífico -Australia y Nueva Zelanda-, el continente americano podría ejercer una presión poderosa sobre Estados potencialmente hostiles, teniendo como rehenes a sus importaciones de alimentos, y así modificar el balance entre el Nuevo y el Viejo Mundo.

B. AGRICULTURA

Propuesta Nº 1

Tanto la política comercial de Estados Unidos hacia los países de América Latina como los programas de ayuda para su sector agrícola, deberían intentar maximizar las ventajas comparativas en la producción y fomentar el desplazamiento hacia la producción de cultivos comerciales que incrementen el comercio recíproco.

Los mercados norteamericanos para frutas y verduras frescas de invierno constituyen el ejemplo más obvio de dónde una reducción de las barreras de importación a los mercados norteamericanos para los productos latinoamericanos podrían maximizar las ventajas comparativas para un beneficio mutuo.

El suelo, el clima y los costos relativos de la mano de obra en relación con la tecnología dan a Estados Unidos ventaja en el costo de producción para cereales y legumbres vis á vis México, América Central y el Caribe. De manera semejante, la Cuenca del Caribe posee ventajas en la producción de frutas de mesa, verduras y azúcar. Sin embargo, el maíz y el fríjol son un producto básico en la dieta de muchos de estos países. Los minifundistas de Guatemala o Nicaragua podrían recibir un ingreso mayor convirtiéndose a la producción de cultivos comerciales tales como espárragos, frambuesas, etc., para vender al mercado norteamericano, y comprando a cambio maíz importado de Estados Unidos.

Consciente de la realidad económica de las ventajas comparativas, la agricultura chilena está alejándose rápidamente de la producción de granos y expandiendo la producción de cultivos especializados para la exportación hacia Oriente, Europa y Estados Unidos. En general, el trigo puede comprarse más barato en la Argentina de lo que cuesta producirlo en Chile, mientras que los cultivos especializados pueden venderse a precios más altos en otros lugares.

Propuesta Nº 2

En la medida que Estados Unidos aliente la diversificación de la agricultura latinoamericana con el fin de maximizar las ventajas comparativas en la producción deberá permitir su acceso al mercado norteamericano.

Estados Unidos debería intentar expandir su demanda de la tradicional producción azucarera de la cuenca del Caribe, por medio del desarrollo y la compra de combustibles alcohólicos fabricados sobre la base de azúcar.

El precio del petróleo de la OPEP y la dislocación que éste ha causado en las balanzas de pago de los países de este Hemisferio, hace que sea altamente deseable la introducción rápida de fuentes alternativas de energía que tengan un carácter renovable. Al mismo tiempo, Brasil, Jamaica y otras naciones del Caribe deficitarias en petróleo, pueden y deben producir recursos en su programa de combustible alcohólico. Estados Unidos debería sumarse a este esfuerzo, contribuyendo con toda la tecnología avanzada que esté disponible.

Propuesta nº 3

El congreso de Estados Unidos debería establecer, por medio de la Agencia para el Desarrollo Industrial -ADI- (sic. N.del E.), un programa de préstamos directos a la agricultura dirigidos a empresas cooperativas o comunidades tribales.

La propiedad comunitaria tribal de la tierra es una tradición secular de las culturas indígenas. De la misma manera las cooperativas son una institución útil y eficaz para la acción solidaria y la propiedad conjunta del capital productivo para el desarrollo y la operación.

En Guatemala, donde el gobierno está abriendo enormes áreas de tierra virgen al asentamiento de indígenas cuyas propiedades en las zonas altas se han fraccionado progresivamente con el crecimiento demográfico de cada generación, principalmente, las nuevas tierras se asignan en propiedad comunitaria, si se asignan en forma privada, no pueden ser vendidas ni embargadas como consecuencia de su hipotecamiento. La provisión de recursos crediticios para estos campesinos es de vital importancia, y el gobierno está alentándolos inteligentemente a que desarrollen cultivos comerciales para la exportación en vez de producir el maíz y los frijoles tradicionales para su propio consumo.

Proporcionando capital para constituir nuevas instituciones de préstamo dirigidas a estas empresas de características únicas, que no tienen la garantía de tierras hipotecables, Estados Unidos podría estimular a los gobiernos que buscan ayudar a su población campesina pobre a escapar a la agricultura de subsistencia. Una acción por parte del Congreso publicitaría el compromiso de asistencia de Estados Unidos, y otorgaría la posibilidad de control para asegurar que la ayuda norteamericana se dirige a empresas libres y productivas, en vez de programas estatales no económicos.

Propuesta Nº 4

Es necesario aumentar el énfasis actual que Estados Unidos pone en el desarrollo de la infraestructura pública rural, estimulando empresas pequeñas creativas en la generación de utilidades y que habrán de reinvertir una porción significativa de sus ganancias en el entrenamiento y en la asistencia técnica a campesinos locales, tanto en el transcurso de sus operaciones normales como a través de proyectos especiales orientados hacia la comunidad.

Desde 1974 la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (ADI), ha sido encargada de la tarea de concentrar sus recursos en ayudar a mejorar el destino de los segmentos más pobres de la población en los países menos desarrollados, que son, en la mayoría de los casos, los pobres del campo.

En la América Latina continental, tal vez la mayoría de la población muy pobre, agrícola y rural, son indígenas no europeizados que mantienen estilos de vida e idiomas tradicionales precolombinos. Demasiado frecuentemente, los esfuerzos para mejorar el nivel de vida de estas personas e integrarlos a la economía moderna de sus países parten de la premisa, latente o explícita, del imperialismo cultural. Esto es explícito cuando se parte de que es preciso erradicar los patrones culturales tradicionales para mejorar el nivel de vida de la población indígena; y latente cuando se introducen programas de desarrollo o asistencia que son inapropiados para el ambiente cultural que existe, y que podrían tener éxito solamente en la medida en que la gente abandone sus maneras y actitudes tradicionales.

La construcción de carreteras, plantas hidroeléctricas y altos hornos es incomparablemente menos útil, para esta gente, que la instalación de sistemas sencillos de agua potable, la introducción de nuevos cultivos capaces de mejorar sus dietas deficientes en vitaminas y proporcionar cultivos comerciales para vender, y la enseñanza de cómo cuidar a sus ovejas para aumentar así su abastecimiento de carne y de lana para el consumo o la venta. Para ayudarlos ahora y abrir el camino a la transformación cultural -si esto es lo que ellos deciden que quieren-, estas personas necesitan tecnologías y tecnologías sencillas que muestren resultados perceptibles y que sean fácilmente aplicables a su situación inmediata.

Un personal innovativo y adaptable que trabaje y viva con estos pueblos indígenas, y no enormes cantidades de dinero, es la clave para ayudarlos. El sistema existente para la asistencia al desarrollo no es apropiado para ayudar a que la gente se ayude a sí misma en el contexto de su situación, ya que o bien opera a través de estructuras institucionales públicas remotas, demasiado sofisticadas e impersonales, o bien porque -como en el caso del Cuerpo de Paz- el personal es demasiado transitorio como para ganar la confianza de las personas a las que se dirige, o está inadecuadamente capacitado en las tecnologías más apropiadas. Se necesita, en cambio, un enfoque de largo plazo, localizado y altamente personalizado.

Las pequeñas empresas privadas, orientadas al lucro en un área determinada pueden ser el mecanismo que ayude a las poblaciones indígenas locales, particularmente, pequeñas empresas agrícolas que estén comprometidas a usar las utilidades de forma tal que tengan un impacto social en el desarrollo de la comunidad.

C. LA DEUDA

Propuesta

El Congreso de Estados Unidos debería llevar a cabo inversiones periódicas de los problemas de deuda de las naciones latinoamericanas, y orientar su política de desarrollo hacia el objetivo de crear un mercado latinoamericano autónomo de capitales.

Con el fin de complementar y coordinar el esfuerzo por establecer un mercado de capitales iberoamericano autónomo, el Congreso debería alentar la inversión extranjera privada directa.

Tal vez el obstáculo más grave para el desarrollo económico en América Latina en la actualidad es la creciente carga de la deuda. El crecimiento interno es y seguirá siendo reducido, a causa de la creciente necesidad de utilizar las escasas divisas para pagar el servicio de la deuda externa. La reciente experiencia de Perú proporciona un ejemplo de este problema regional.

En junio de 1978 se consideraba que Perú está al borde de la cesación de pagos. La deuda del gobierno peruano sumaba más de 5 mil millones de dólares, y si se hubieran hecho efectivos los intereses para 1978, estos pagos hubieran representado más del 55% de los ingresos totales de Perú por concepto de exportaciones. La regla general sobre la proporcionalidad entre la deuda y los ingresos de divisas es: el servicio de la deuda no deberá exceder el 25% del ingreso anual bruto de divisas. La deuda industrial (sic. N.del E) privada peruana añadió otros 2 mil millones de dólares a la deuda externa de Perú. Se evitó dejar de cumplir con esta deuda total de 7 mil millones de dólares gracias a que los bancos privados refinanciaron su pago y hubo un aporte de ayuda gubernamental norteamericana.

Los banqueros privados norteamericanos, europeos y japoneses propusieron pagos que se les debía efectuar en el año 1978. Además, la ADI otorgó a Perú un préstamo agrícola rural a un plazo de 20 años por un valor de 15 millones de dólares (a una tasa de interés del 2% para los primeros 7 años y del 3% para los restantes). Después del préstamo del gobierno norteamericano, los bancos privados hicieron un nuevo préstamo en diciembre de 1978, con plazos más largos para cubrir los pagos pospuestos.

Las propuestas acerca del problema de la deuda latinoamericana que se hacen en Estados Unidos, generalmente sugieren incrementar el flujo de fondos públicos estadounidenses a los bancos multinacionales (BMN), y renegociar o alargar los plazos de pago de la deuda privada. Además, piden al Congreso incrementar su contribución a los bancos multinacionales y proporcionar fondos directos en casos de cesación de pagos. Estados Unidos, bajo la dirección del Congreso, necesita revisar y desarrollar una política coherente para enfrentar los problemas de la deuda en América Latina, dentro del contexto de una política dirigida a estimular el desarrollo y a promover un mercado latinoamericano autónomo de capitales.

D. EL MOVIMIENTO SINDICAL LIBRE

Estados Unidos, trabajando con y a través de la AFL-CIO y de otras organizaciones sindicales independientes, debería fomentar el movimiento sindical libre en América Latina, ya que los sindicatos autónomos son esenciales para el avance económico y la defensa de las instituciones democráticas.

La productividad es la clave del progreso. Los obreros, los ejecutivos y el capital comparten la responsabilidad de incrementar la producción industrial y agrícola. La empresa privada y la economía de libre mercado han demostrado de manera clara que son superiores a las economías controladas con capitalismo de Estado, en la tarea de producir las mercancías y los servicios que requieren los consumidores.

Un movimiento sindical libre, si está basado en la elección y en la asociación voluntaria, es fundamental para la filosofía de una economía de mercado libre. Además, el derecho de los trabajadores para organizarse en su propio interés, no solamente para asegurarse su protección económica, sino también una defensa política contra el poder monopólico, público o privado, nacional o internacional, es de interés también para la libertad. Estados Unidos, uno de los pocos países que ha dado una oportunidad al trabajador, es el agente ideal para proteger y apoyar al movimiento sindical libre, el cual, por su propia supervivencia e interés, debe tener una postura firme contra el estatismo y el centralismo.

E. LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA

Propuesta Nº 1

Estados Unidos debería transferir tecnología para el continente americano, como parte de la renovación estratégica de este hemisferio. Los objetivos serían fortalecer los nexos hemisféricos y mejorar la seguridad a través de la construcción de sistemas políticos y económicos viables de libre empresa, aliviando así la pobreza, el hambre y la enfermedad, problemas críticos para muchos de los países del continente americano.

Durante la década pasada, la transferencia de tecnología ha sido una irritante constante de las relaciones hemisféricas. Particularmente en los últimos tres años, los aliados de Estados Unidos han presenciado cómo se transfería tecnología norteamericana a los soviéticos y a las Naciones de Europa Oriental, mientras que al mismo tiempo la Administración Carter les negaba esta posibilidad. Como otro ejemplo crítico del uso cínico e hipócrita de los derechos humanos como arma política, los amigos de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental están confundidos y molestos por esta discriminación ultrajante e indebida en la transferencia de tecnología.

El impacto es total y devastador, condenando a millones de personas alfabetizadas y capaces a una existencia de pobreza o semipobreza. Para las poblaciones indígenas el futuro es aún más funesto. La retórica de la extrema izquierda acerca de los derechos humanos y la dignidad no tiene significado alguno para las familias hambrientas, estén en los Andes o en la isla de Cuba.

Al adoptar una política que aliente la transferencia de tecnología como sólo uno de nuestros instrumentos estratégicos, Estados Unidos no solamente realzaría su propia reputación como líder responsable del Mundo Libre, sino que contribuiría de manera sustancial a la mejora de los derechos humanos en el continente americano.

Como una contribución recíproca a nuestra cultura común, nuestra seguridad, nuestro sistema económico y social conjuntos, la transferencia de tecnología tiene el mayor potencial para el futuro de un continente americano libre y fuerte.

Propuesta Nº 2

Como parte de una nueva política hacia este Hemisferio, Estados Unidos debería adoptar una estrategia de transferencia de tecnología semejante a la que actualmente está en vigencia con Israel. Esta política reconocería que el Mundo Libre combine los recursos humanos con la tecnología de Estados Unidos para mejorar la red económica, política y social de los países individuales. Constituiría una respuesta importante y positiva a los problemas de la pobreza, el desempleo y la miseria económica que son los viveros del comunismo y del terrorismo urbano. Evidentemente, esta política debería ser diseñada para satisfacer las necesidades de cada país individual.

Históricamente ha existido cierta renuencia por parte de Estados Unidos hacia la transferencia de tecnología a América Latina. Las razones de esto son múltiples y variadas. Basta decir que esta renuencia ha producido frustración y hostilidad por parte de los latinoamericanos, en la medida que han presenciado a Estados Unidos transferencia de tecnología a otras áreas del mundo, inclusive del bloque comunista. En la opinión de algunos de ellos, esto fue parte integral de la “agresión económica” de Estados Unidos al resto del Hemisferio. Este tema fue repetido y amplificado por los movimientos comunistas en el continente americano.

La transferencia de tecnología es un problema muy complejo y complicado que involucra a varias áreas, algunas de las cuales son inmediatas y sencillas, tales como la presencia de científicos en instalaciones de alta tecnología norteamericana. Otras son más difíciles y requieren de más tiempo, tales como el entrenamiento de ejecutivos y programadores en instalaciones de Estados Unidos y en el país receptor. Lo que es más, algunas áreas están complicadas por diversas leyes que gobiernan las regalías y las patentes. Ejemplo de esto son los paquetes técnicos que se transfieren a un país para permitir que en él se fabrique un producto determinado. Esto último requiere de un alto nivel de capacidad técnica o de una ayuda sustancial de alguna otra fuente.

Ya es hora de que Estados Unidos, como parte de una nueva política hacia nuestros vecinos en este Hemisferio, adopte una política más esclarecida y estratégicamente más sensata en relación con la transferencia de tecnología.

F. EDUCACIÓN

Propuesta

Estados Unidos debe tomar la iniciativa ideológica. Es esencial el estímulo a un sistema de educación en América Latina que ponga el énfasis en la herencia intelectual común del continente americano. La educación debe inculcar el idealismo que habrá de servir como un instrumento para la supervivencia.

El objetivo de la guerra lo constituyen las mentes de la humanidad. La ideopolítica habrá de prevalecer. Estados Unidos ha fracasado de manera especial en proyectar los ideales de la libertad política, la iniciativa privada, el descentralismo dogmático y el patriotismo prudente que el pueblo norteamericano sostiene. A pesar de las diferencias regionales, estos mismos conceptos heredados de la cultura griega, la ley romana y la moralidad judeocristiana son comunes tanto a la América inglesa como a la América Latina. Así, mientras que el entrenamiento técnico es necesario para el progreso material, la educación filosófica es primordial. Las dos grandes preguntas de cualquier época: “¿quién soy yo?” y “¿qué hago aquí?”, siguen presentes en la actualidad. Las respuestas son múltiples y variadas, y armonizan bien con la diversidad del continente americano. Pero, con la excepción de los Estados marxistas totalitarios del Hemisferio

Occidental, las naciones independientes comparten una tradición común.

La educación es el medio por el cual las culturas retienen, transmiten y hasta promueven su pasado. Así quien controla el sistema de educación determina el pasado o cómo se ve a este tanto como el futuro. El mañana está en las manos y en las mentes de quienes hoy están siendo educados.

Estados Unidos no debería tratar de imponer su propia imagen a Iberoamérica. Ni el pluralismo liberal ni la democracia wilsoniana se han exportado exitosamente. Sin embargo, deberíamos exportar ideas e imágenes que alienten la libertad individual, la responsabilidad política y el respeto a la propiedad privada. Debe iniciarse una campaña para captar a la élite intelectual iberoamericana a través de medios de comunicación tales como la radio, la televisión, libros, artículos y folletos, y también debe fomentarse la concesión de becas y premios. Puesto que la consideración y el reconocimiento son lo que más desean los intelectuales, tal programa los atraería. El esfuerzo norteamericano debe reflejar los verdaderos sentimientos del pueblo norteamericano, y no el estrecho espectro de Nueva York y de Hollywood: si la imagen no es genuina fracasará. Estados Unidos debe proporcionar la voluntad y la filosofía que se hallan detrás de las políticas concretas, si es que el continente americano va a sobrevivir y a prosperar.

G. LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS, COMERCIALES Y DE INVERSIÓN

Propuesta Nº 1

Estados Unidos debería promover una política favorable al capitalismo privado, el libre comercio y la inversión directa interna y extranjera en empresas productivas en América Latina.

El capitalismo está dirigido hacia la producción. El socialismo se concentra en la distribución: hay que tener algo que dar, en primer lugar. De los dos tipos de capitalismo -el privado y el estatal-, el capitalismo privado ha sido tradicionalmente el más productivo. De ahí que Estados Unidos debería, por el bien común tanto de la América Latina como de la América inglesa, promover la empresa privada.

El comercio y la ayuda son esenciales. La reducción de las barreras arancelarias entre las naciones independientes del continente americano facilitará el intercambio de bienes y servicios. Mientras que Estados Unidos debería dar un tratamiento arancelario preferencial a todos los productos agrícolas y a algunos productos industriales latinoamericanos. Iberoamérica debería responder con reciprocidad. La importación liberal por parte de Estados Unidos de productos agrícolas y bienes industriales claves para América Latina, estabilizaría los ingresos de divisas de Iberoamérica, ayudando de esta manera al pago de sus servicios de la deuda, y aliviando la necesidad de préstamos del gobierno norteamericano.

Propuesta Nº 2

Estados Unidos, con el fin de facilitar el comercio interamericano, debería no solamente buscar un vínculo más estrecho con la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y con el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) sino que debería también solicitar su asociación a estas dos organizaciones. Sería factible que Estados Unidos tuviera una participación plena en la ALALC y en el SELA una vez que se estableciera un mercado de capitales autónomo latinoamericano.

Propuesta Nº 3

La política económica exterior de Estados Unidos debería consistir en influir sobre los bancos multinacionales para que cooperen con Estados Unidos en el control de la inflación, en el apoyo a esquemas de autofinanciamiento en sectores productivos, en el estímulo al desarrollo energético -hidroeléctrico, nuclear y de gas-, y en el financiamiento de proyectos tales como la electrificación rural.

Propuesta Nº 4

Estados Unidos debería apoyar la reforma institucional de los bancos multinacionales y dirigir aportes del Congreso al Banco Interamericano de Desarrollo para programas de desarrollo específico, tal como hizo Venezuela en 1975. El Congreso debería considerar la idea de un Fondo Monetario Latinoamericano, con el propósito de ayudar al desarrollo de las capacidades de formación autónoma de capital dentro de América Latina para propósitos productivos.

Todas las empresas multinacionales son asuntos importantes para quienes están preocupados por el desarrollo económico. Pero los bancos multilaterales de desarrollo son elementos críticos de una política norteamericana dirigida a estimular la autonomía y la cooperación entre las naciones americanas. El Banco Mundial ofrece una gran cantidad de dinero a muchos países. Pero su preocupación principal no es América Latina. El Congreso debería seguir utilizando su influencia, e instando al Banco Mundial a que apoye a las naciones hispanoamericanas que buscan la autonomía la cooperación con Estados Unidos.

Establecido en 1959 con un capital autorizado de mil millones de dólares, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fue fundado para responder a las demandas latinoamericanas de una agencia de préstamos que financiara exclusivamente a los Estados latinoamericanos sobre una base flexible. La gran mayoría del capital del BID fue asignada para respaldar operaciones bancarias regulares mientras que el 15 por ciento se destinó a operaciones especiales para conceder préstamos suaves, Estados Unidos tomó el 41 por ciento de las acciones regulares y el 66 por ciento del Fondo para Operaciones Especiales (FOE). El BID ha operado sobre las bases del principio de la autoayuda entre sus miembros. En julio de 1976 nueve naciones no americanas se integraron al BID, que ahora se ha convertido en un banco multirregional.

El Congreso ha mostrado una creciente preocupación acerca de la falta de supervisión, la apertura de las operaciones y la responsabilidad de los bancos multinacionales. Una reafirmación del Congreso en estos asuntos sería bien acogida, no simplemente porque es el causante norteamericano quien proporciona fondos sustanciales para estas instituciones, sino también porque el Congreso necesita evaluar la eficiencia general de estos programas y coordinar las políticas económicas directas e indirectas de Estados Unidos.

Propuesta Nº 5

Estados Unidos debería ayudar a proteger a las industrias medianas latinoamericanas de la amenaza de destrucción que implican las empresas multinacionales.

Latinoamérica está industrializándose. Aunque la mayoría de sus líderes han abonado la tesis de Raúl Presbhich (respecto de que mientras los precios industriales tienden a incrementarse los precios de los productos agrícolas tienden a disminuir) y, por consiguiente, lanzado un programa demasiado ambicioso de industrialización y abandono de los campos y granjas por la fábrica, existen muchas medianas que son económicamente viables. Estas industrias pueden competir en el mercado abierto si no son estranguladas y ahogadas por el dumping de las empresas multinacionales que aspiran a mantener un monopolio. La integración del Pacto del Amazonas y del Pacto Andino en diciembre de 1979, así como el fortalecimiento del SELA (Sistema Económico Latinoamericano) indican que los iberoamericanos son conscientes del problema. Estados Unidos, en cooperación con la ALALC y el SELA para la reducción de aranceles y el establecimiento de una supervisión a las empresas multinacionales con base en Estados Unidos, puede contribuir a rescatar a estas industrias del grupo mediano.

CUARTA PARTE

LOS DERECHOS HUMANOS Y EL PLURALISMO IDEOLÓGICO

Propuesta Nº 1

Estados Unidos debería cesar de dirigir hacia sus aliados su inequitativamente aplicado actual programa de derechos humanos.

Un programa de derechos humanos vigorosa y equitativamente aplicado es el arma milagrosa de Estados Unidos contra la Unión Soviética y sus satélites y sustitutos. Curiosamente, la Administración actual, a pesar de los Acuerdos de Helsinki y los Basket Two Agreements, no ha intentado seriamente aplicar su doctrina de derechos humanos contra la Cuba de Castro, la Nicaragua sandinista u otros satélites soviéticos en el Hemisferio Occidental. Sin embargo, Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, Guatemala, la Nicaragua de Somoza y Paraguay -todos aliados de antaño- han sido acosados.

Frente a la opción de un aliado ocasionalmente deplorable y de un enemigo consistentemente deplorable desde 1977 Estados Unidos ha ayudado a su adversario y se ha enemistado con su aliado. El resultado, como fuera señalado en la sección sobre la subversión interna, ha sido la desestabilización de los gobiernos amistosos que estaban convencidos de que confrontaban una guerra civil inspirada y apoyada internacionalmente, y que han actuado en consecuencia.

Propuesta Nº 2

Estados Unidos debería aplicar la doctrina del pluralismo ideológico a todo el espectro político, no simplemente a los regímenes internacionalistas de la izquierda.

Desde 1977 Estados Unidos ha practicado una política de pluralismo ideológico sesgada. El Salvador se encuentra sitiado por insurgentes y apoyados por otros países. Intentando estabilizar la situación, Estados Unidos ayudó a la instalación de una junta militar en San Salvador el 14 de octubre de 1979. No obstante el país sigue en el caos. Además, la intervención norteamericana para impedir una serie de tentativas de golpe de Estado desde noviembre de 1979 por parte de elementos nacionalistas de las Fuerzas Armadas Salvadoreñas, no sólo ha desestabilizado aún más a esta nación, sino que ha constituido una burla del principio del pluralismo ideológico. El Departamento de Estado parece considerar como idénticos al pluralismo ideológico y a los regímenes internacionalistas de izquierda, por lo que elimina automáticamente a los partidos nacionalistas de derecha o aun a los de centro. Esta aplicación desigual de una doctrina esencialmente correcta, simplemente ha servido para fortalecer el dominio de la Unión Soviética y de sus sustitutos en el Caribe y en América Central.

QUINTA PARTE

LAS RELACIONES INTERAMERICANAS

A. RELACIONES ESPECIALES CON PAÍSES

BRASIL, MÉXICO CUBA

Propuesta Nº 1

Estados Unidos debe consagrar una atención particular a tres naciones -Brasil, México y Cuba-, en virtud de su especial importancia en el Hemisferio Occidental.

Una nueva política para el continente americano supone más que la suma de sus partes. Estados Unidos necesita más que un conjunto de relaciones bilaterales satisfactorias con más de 20 países que van desde Canadá hasta Argentina. Sin embargo, no es posible pasar por alto las partes individuales.

Tres países en especial necesitan una atención minuciosa por su importancia intrínseca y por los fracasos que han tenido los esfuerzos de la Administración Carter para mejorar las relaciones con cada uno de ellos. Estos países son Brasil, México y Cuba. Brasil y México son seleccionados porque su tamaño y su fuerza ocupan el primero y segundo lugar en América Latina. Cuba, por otro lado, a pesar de su tamaño pequeño y de sus recursos insignificantes, se ha convertido en nuestro adversario más importante en el Hemisferio, extendiendo su influencia y la de la Unión Soviética mucho más allá del continente americano.

Propuesta Nº 2

Estados Unidos debería anunciar públicamente una política de estímulo a la adquisición y al uso apropiados y razonables de tecnología avanzada por parte de Brasil, inclusive el uso pacífico de la energía nuclear. Estados Unidos no debe hacer comentarios públicos sobre los derechos humanos en Brasil, y debe abrogar el requerimiento impuesto por el Congreso de informar sobre la condición de los derechos humanos en países amigos y aliados.

El próximo presidente de Estados Unidos debería extender una pronta invitación al presidente de Brasil a una reunión de trabajo en Washington con el fin de preparar pláticas que incluyan el comercio, la deuda y las cuestiones de energía. Además, Estados Unidos debería estimular activamente el acercamiento entre Argentina y Brasil, ya que abre nuevas posibilidades para el desarrollo económico rápido del Cono Sur, un desarrollo que ayudará a estimular el crecimiento en los países de la periferia del Cono, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

Brasil. Brasil es la república gigante de América del Sur. Su población (120 millones), su tamaño (mayor que Estados Unidos continental), su fuerza económica (200 mil millones de dólares de PNB) y sus recursos naturales legendarios hacen ya de él una potencia regional formidable. Para fines de este siglo, Brasil deberá convertirse en una potencia mayor en el contexto mundial.

Como resultado de la suerte, las circunstancias y la política racional, Estados Unidos casi siempre ha disfrutado de buenas relaciones con Brasil, en agudo contraste con nuestras relaciones frecuentemente tumultuosas con las repúblicas de habla hispana. Brasil fue, por ejemplo, el único país de este Hemisferio que, junto con Estados Unidos y Canadá, hizo una contribución sustancial de sangre y tesoro a la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

En 1976, durante el último año de la Administración Ford, las relaciones entre Brasil y Estados Unidos probablemente habían llegado a su apogeo. Se cimentó una relación especial de trabajo en un memorándum de entendimiento firmado por los ministros de relaciones exteriores de Estados Unidos y de Brasil. Ese memorándum prometía consultas estrechas entre los dos países en todos aquellos asuntos que los afectaran.

Sin embargo, la Administración Carter puso rápidamente fin a la relación especial, haciendo una fuerte presión sobre Alemania Occidental para que ésta cancelara su acuerdo nuclear con Brasil en una actitud que la Casa Blanca ni siquiera se molestó en notificar de antemano a los brasileños.

Las tentativas de la Administración Carter para fortalecer la no proliferación nuclear en América del Sur fueron al mismo tiempo torpes y sin éxito. Para Brasilia significó que Washington había emprendido una indebida interferencia en sus propios asuntos. Peor todavía, sintieron que Estados Unidos tenía la intención de negar tecnología de avanzada a una economía en desarrollo, una sospecha que los funcionarios brasileños tenían desde hacía mucho tiempo.

La insensibilidad de Estados Unidos respecto al acuerdo nuclear fue igualada, si no sobrepasada, por la crítica abierta de la Administración Carter hacia la situación de los derechos humanos en Brasil, país que, dicho sea de paso, aun aplicando los criterios de la Administración, para finales de la década de los setenta se encontraba entre los mejores de la región. Además, el señor Carter todavía agravó el error de su Administración adoptando una actitud fría hacia el gobierno de Geisel durante su visita oficial a Brasil en 1977, un retraimiento que se complementaba con pláticas cordiales con activistas de los derechos humanos. En la segunda escala de su viaje, Carter incrementó el fastidio de Brasil al abrazar al dictador militar de Nigeria, que no era por cierto un ejemplo en materia de derechos humanos.

Estas políticas gemelas de no proliferación nuclear y de derechos humanos envenenaron las relaciones con nuestro tradicional amigo y aliado en un momento de la historia en el cual Brasil está empezando a materializar su potencial. En el futuro cercano las relaciones podrán componerse, pero no mejorarse totalmente. Los brasileños han planteado claramente que la vieja relación nunca podrá ser restaurada completamente, porque futuras administraciones podrían hacer lo que hizo el señor Carter, a saber: destruir los antiguos supuestos, literalmente, de un día a otro.

En vista de nuestros equivocados esfuerzos recientes para manipular a Brasil y a la poca atención puesta en la mejoría de las relaciones entre Estados Unidos y Brasil, defendiendo así los intereses norteamericanos, la nueva Administración debe tomar la iniciativa de mejorar las relaciones con este país clave.

Propuesta Nº 3

México. Este país debe tener la más alta prioridad para la próxima Administración. Si no es por otra razón lo es porque las relaciones entre Estados Unidos y México se encuentran en su punto más bajo desde la primera presidencia de Woodrow Wilson. Los errores de la Administración Carter no es todo lo que no está bien en nuestras relaciones con nuestro vecino del Sur. Nuestra relación con México es una relación inherentemente difícil, de las más difíciles que Estados Unidos tiene en el mundo. Pero la clara ineptitud de la Casa Blanca ha llevado casi al punto de ruptura a una relación siempre difícil.

El primer error del señor Carter fue prometer demasiado y realizar demasiado poco. La promesa inicial en los primeros meses de 1977 sugirió que podría concretarse una relación especial con México. El entonces recientemente electo José López Portillo creía en esta promesa y necesitaba desesperadamente de nuestra ayuda después de la debacle de los últimos años de su predecesor.

La confianza de México en esta relación especial fue socavada en los primeros meses de la Administración Carter cuando el Departamento de Energía bloqueó un acuerdo sobre gas natural elaborado por México y por las compañías de gas norteamericanas. Fue socavada todavía más después del nombramiento de un embajador norteamericano sobre quien existía consenso acerca de su incompetencia. Estos errores iniciales fueron agravados por una visita presidencial a la Ciudad de México que no incluía negociaciones de importancia, pero que fue deteriorada por errores diplomáticos del mandatario norteamericano, después de haber recibido un reproche de su contraparte mexicana. Finalmente, la Administración Carter hizo una tentativa de encubrir su poca comprensión de los asuntos mexicanos y nombró a un segundo embajador para asuntos mexicanos con sede en Washington. Se suponía que este embajador coordinaría las negociaciones de un cierto número de asuntos pero sólo tuvo éxito en aumentar la confusión.

Hemos perdido tres años. Desafortunadamente casi todos los asuntos que necesitan resolverse deben concretarse antes de fines de 1981. El gobierno de López Portillo tiene un año más d e poder efectivo después de 1980. Durante su último año de presidencia (1882) el poder se deslizará de sus manos a medida que su sucesor desarrolle poder político. Además si se sigue el patrón de política mexicana del último medio siglo, el próximo presidente mexicano se encontrará políticamente más a la izquierda y, por lo tanto, será más difícil de tratar.

De todas maneras, el instinto propio de la Administración Carter para tratar con regímenes a la izquierda de este país es moverse hacia la izquierda en un intento vano de compatibilidad mutua.

Desafortunadamente en el caso de México tal movimiento por parte de Estados Unidos resulta en que el régimen mexicano se desplaza aún más hacia la izquierda, con el fin de conservar la muy necesaria distancia entre Estados Unidos y México.

El novelista mexicano Carlos Fuentes ha criticado a Estados Unidos por considerar a México solamente como un pozo petrolero, pasando por alto a la gran civilización que efectivamente es México. El señor Fuentes tiene un buen argumento. Pero con demasiada frecuencia los escritores olvidan que los gobiernos tratan asuntos tan terrenales como el precio del gas, del petróleo y del tomate. El problema es que Estados Unidos ha fracasado en su manejo de lo terrenal, pero lo terrenal en este caso es fundamental.

La próxima Administración debe enfrentar las cuestiones críticas de comercio, energéticos e inmigración, y los acuerdos negociados deben estar en vigor para 1982.

Estados Unidos debería iniciar inmediatamente pláticas interrelacionadas de alto nivel acerca de los energéticos, la inmigración y el comercio.

Se debería eliminar la embajada especial para asuntos mexicanos, y el embajador de Estados Unidos en México debería ser el jefe de la delegación en las negociaciones. Estados Unidos debería mantener sus mercados abiertos a los productos mexicanos. La meta no es el establecimiento de un mercado común en Norteamérica, sino mantener abierto un mercado norteamericano para los bienes mexicanos, particularmente aquellos que provienen de industrias de mano de obra intensiva.

Estados Unidos y México deben buscar una solución al flujo de trabajadores indocumentados a Estados Unidos. La meta es proporcionar empleo temporal para un número determinado de ciudadanos mexicanos. La aplicación estricta de la cuota será responsabilidad tanto de las autoridades mexicanas como de las norteamericanas.

Estados Unidos y México deben elaborar acuerdos de largo plazo para el abastecimiento de gas y de petróleo. La meta para las importaciones norteamericanas de petróleo es alrededor de dos millones de barriles por día para principios de la décadas de los ochenta. Tal acuerdo podría beneficiar a ambos países. Para Estados Unidos, sin embargo, la importación de petróleo mexicano junto con compras mayores a otros productores del Hemisferio Occidental, aliviaría su dependencia del petróleo del Golfo Pérsico para 1985.

Propuesta Nº 4

Estados Unidos debe lanzar una nueva política para el Gran Caribe incluyendo Centroamérica. Esa política proporcionará una ayuda múltiple para todos los países amigos que se encuentren bajo el ataque de las minorías armadas que reciben asistencia por parte de las fuerzas externas hostiles. El programa combinará los elementos más exitosos de la Doctrina Truman y de la Alianza para el Progreso. Asimismo, Estados Unidos reafirmará el principio fundamental de la Doctrina Monroe, a saber, que no se permitirá a ninguna potencia hostil el desarrollo de bases o de aliados militares y políticos en la región. Una Doctrina Monroe revitalizada será multilateral, un punto de vista que desde hace mucho tiempo sostienen las repúblicas claves de latinoamérica.

Estados Unidos ya no puede aceptar el status de Cuba como Estado vasallo de los soviéticos. Hay que calificar a la subversión cubana claramente como tal, y hay que resistirla. El precio que La Habana debe pagar por tales actividades no debe ser un precio bajo. Estados Unidos solamente puede restaurar su credibilidad tomando una acción inmediata. Los primeros pasos deben ser francamente punitivos. Los diplomáticos cubanos deben irse de Washington. Hay que reanudar la exploración aérea. Hay que cortar los dólares de los turistas norteamericanos. Hay que revaluar el acuerdo de pesca de 1977, altamente ventajoso para la flota de pesca cubana.

Estados Unidos debe ofrecer a los cubanos alternativas claras. Primero debe quedarle absolutamente claro al gobierno cubano que si siguen con el pasado se tomarán otras medidas apropiadas.

Cuba. Esta nación ha sido un problema para los formuladores de política norteamericana desde más de dos décadas. El problema no está más cerca de resolución actualmente que en 1960: de hecho, el problema ha crecido hasta tener proporciones verdaderamente peligrosas. Cuba no solamente es un arma efectiva para la Unión Soviética en África y en el Medio Oriente, sino que es crecientemente efectiva como una fuerza para la subversión de nuestro flanco sur: el Caribe y Centroamérica.

La próxima Administración debe entender que La Habana no quiere relaciones normales, salvo bajo sus propios términos, que son opuestos a los intereses de seguridad más fundamentales de Estados Unidos y de nuestros amigos en el Hemisferio Occidental. Cuba no aceptará un modus vivendi con este país que comprometa su relación con la Unión Soviética.

Por más de una década, la subordinación de La Habana a las metas de política exterior de Moscú ha llevado a ambas potencias comunistas a nuevas alturas de influencia en el mundo. En África y Medio Oriente, los cubanos han contribuido con la fuerza militar que mantiene en el poder a los regímenes marxistas de Angola, Etiopía y Yemen del Sur. Estos países, a su vez, proporcionan a Moscú y a La Habana todavía más oportunidades en África Central y Meridional (zona rica en minerales) y en el Golfo Pérsico (región rica en petróleo).

Mientras tanto, la ayuda cubana movimientos de izquierda en Nicaragua, El Salvador y Guatemala en los últimos dos años ha convertido a Centroamérica en una región de gran inestabilidad. Esto, a su vez, presenta oportunidades tanto para Cuba como para la Unión Soviética en México, con su petróleo, y en Panamá, con su canal.

Finalmente queda el problema obvio de la creciente presencia militar y de inteligencia de la Unión Soviética en la misma Cuba. La Administración Carter no ha hecho nada acerca de los pilotos soviéticos que hacen misiones de defensa aérea supersónicos (MIG 23) ni de los submarinos que están siendo transferidos a los militares cubanos. No ha hecho nada acerca del mejoramiento de las bases militares de Cienfuegos y de San Antonio de los Baños, ni acerca de las instalaciones de la inteligencia soviética cerca de La Habana.

Cuba tendrá que responder en algún momento acerca de su colaboración con los soviéticos en una política exitosa de subversión y desestabilización de este Hemisferio. Al mismo tiempo, debemos fortalecer a nuestros amigos que quedan en la región y llevar a cabo, al fin, algunas medidas preventivas.

La Habana tendrá que responder por sus políticas de agresión contra Estados hermanos en el continente americano. Entre estas medidas estará el establecimiento de Radio Cuba Libre bajo el patrocinio abierto del gobierno de Estados Unidos, que proporcionará información objetiva al pueblo cubano que, entre otras cosas, detalle los costos de la lamentable alianza de La Habana con Moscú. Si fracasa la propaganda, hay que lanzar una guerra de liberación nacional contra Castro.

La segunda alternativa consistirá en alentar a que los cubanos hagan un cambio radical en su política exterior. Aunque es improbable que Estados Unidos pueda recuperar a Cuba del control de la Unión Soviética, debemos poner en claro que si se termina la alianza cubano-soviética, Estados Unidos será generoso. La economía cubana está en ruinas, demolida por veinte años de mala gestión y modelación soviética. La ayuda de Estados Unidos debería sobrepasar con mucho lo que aún el régimen de Castro está exigiendo como un paso norteamericano hacia la normalización de las relaciones. Así, hay que presentar a La Habana dos opciones claras. Esta tendrá la libertad de escoger una u otra, pero Estados Unidos debe llevar a cabo la amenaza o la promesa con igual vigor.

B. LAS RELACIONES HEMISFÉRICAS

Propuesta

En vista de los problemas comunes que enfrentaremos en el continente americano en las próximas dos décadas, los Estados americanos deberían establecer un Comité de Desarrollo Energético, abierto a todos los países del Hemisferio, que se dedique a fomentar la cooperación en el desarrollo racional de los recursos de gas y de petróleo en todo el Hemisferio, a revitalizar el Comité Interamericano de Defensa, el Mando Continental Interamericano y el Tratado de Río, a revitalizar la propia OEA y a reubicar la secretaría en Panamá.

La idea del Hemisferio Occidental como un lugar especial, políticamente distinto del Viejo Mundo -sobre todo de Europa-, ha sufrido altibajos desde el momento de su concepción en el siglo XVIII. A veces la idea ha sido exagerada; se esperaba demasiado de ella, demasiado pronto. En otros momentos, como el actual, era pasada por alto, particularmente en Estados Unidos. Asimismo, en ocasiones la idea ha sido utilizada por una nación persiguiendo su estrecho propio interés. Promover el auto interés nacional no es, por supuesto, un comportamiento patológico, pero pocas veces basta para convencer a los demás de que la idea hemisférica es ventajosa para ellos también.

Sin embargo, durante toda la historia de este Hemisferio se puede decir que la idea misma nunca ha sido completa y definitivamente repudiada. A menudo ha servido a los intereses de la comunidad americana, y las instituciones e instrumentos creados por consentimiento común, aunque lejos de ser perfectos, han ido perfeccionándose por medio del método de aproximaciones sucesivas, durante casi dos siglos. El Hemisferio como idea, entonces, es un proceso por el cual los miembros de esta comunidad se han unido en beneficio común.

La meta de este proceso no es clara, aunque nadie propone una federación hemisferica de Estados, una sola América, en oposición a un mundo único. Las Américas son plurales en la cultura, en la historia y en las instituciones políticas, pero están unidas por aspiraciones similares, por la fuerza de la geografía y por la experiencia histórica compartida. En las últimas décadas de este siglo estarán también unidas por necesidades, peligros y oportunidades comunes.

Hay dos intereses básico primordiales que combinan los tres factores recién señalados: primero, la seguridad nacional; segundo, la estabilidad económica.

El primer factor refleja simplemente el hecho de que la mayoría de las repúblicas en el continente americano han adoptado, en mayor o menor medida, los principios de un gobierno representativo y democrático limitado en su autoridad.

No hay ninguna pretensión de que todos los regímenes cumplan perfectamente con estos requisitos, pero todos ellos son medidos en términos de estos valores, y en grado notable el ideal de las formas de gobierno no totalitarias tiene todavía vigencia. Además, este principio se encuentra atacado por una ideología hostil y ajena, cuyos partidarios, principalmente la Unión Soviética y Cuba, están apoyando a las minorías armadas inclinadas a la revolución, una revolución basada en principios radicalmente antidemocráticos, antilibertarios. La resistencia ante estos ataques es vital y no se puede hacer solamente sobre una base bilateral. El contraataque debe ser multilateral, como fue el caso en la Segunda Guerra Mundial.

Existe un instrumento disponible para la multilateralidad: la Organización de Estados Americanos. El principal reclamo en contra de la OEA es que sirve solamente a los intereses de los Estados Unidos. Este no ha sido siempre el caso, pero la dispersión de las funciones de la OEA en todo el Hemisferio podría ayudar a superar tal sospecha. Además, proponemos que la sede de la OEA se traslade de Washington a Panamá para fines de siglo.

Panamá, por supuesto, fue la sede de la primera reunión interamericana en 1826, convocada por Simón Bolívar. Panamá está ubicado en una posición central en el Hemisferio, y su economía basada en los servicios podría acomodar a una secretaría interamericana dentro de dos décadas. Además, la ubicación de la secretaría de la OEA en Panamá estimularía la interamericanización del canal transístmico y fortalecer a la economía panameña por la presencia adicional del Comité Interamericano de Defensa y de sus fuerzas defensivas de protección. Otra necesidad es la de proporcionar estabilidad económica en el Hemisferio. Ninguna nación de éste es invulnerable al colapso económico. La economía norteamericana tiene un impacto importante sobre las economías de los Estados latinoamericanos. Pero la economía de América Latina -especialmente sus mayores economías- tiene un impacto creciente sobre Estados Unidos. Esa tendencia continuará durante lo que queda del siglo, por lo menos. Así, cada parte del continente americano se ha convertido en dependiente de las demás para el comercio y la inversión. Sin embargo, la política norteamericana no ha reflejado este hecho en lo absoluto.

Para garantizar la prosperidad futura de todo el Hemisferio, los mercados nacionales deben mantenerse relativamente abiertos. Hay que permitir que la tecnología fluya libremente con base en los principios del mercado. No deberíamos restringir indebidamente la inversión, sino hacer que trabaje para el desarrollo económico racional de cada país.

Más importante aún, hay que dejar claro que durante las próximas dos décadas el continente americano deberá aprender a depender de sus propios recursos naturales, especialmente de los energéticos, si es que el Hemisferio quiere seguir siendo económicamente sano. Las dos mayores naciones del continente americano, Brasil y Estados Unidos, son peligrosamente dependientes de los abastecedores extranjeros de petróleo, es decir, extrahemisféricos. Estos mismos abastecedores son extremadamente inestables y demasiado cercanos a la Unión Soviética para ser considerados como confiables en el futuro.

Es solamente una cuestión de prudencia que nuestro Hemisferio se vuelva independiente en materia de energéticos en la próxima década. Se puede hacer. No solamente México y Venezuela son ricos en petróleo actualmente, virtualmente todas las naciones del Hemisferio -inclusive Estados Unidos-poseen fuentes de gas y petróleo que hasta ahora no han sido explotadas. Especialmente este es el caso de Argentina. Lo que necesita cada nación productora es una política racional para el desarrollo de los energéticos; desafortunadamente el principal pecador en este aspecto es Estados Unidos. Ya existe conciencia de la necesidad de desarrollar el mercado intrahemisférico de energéticos. Los brasileños y los argentinos toman la delantera. México y Venezuela los siguen de cerca. solamente Estados Unidos y Canadá, entre los principales países, parecen poco conscientes de las posibilidades.

C. CANADÁ Y EL CONTINENTE AMERICANO

Propuesta

Hay que inducir a que Canadá asuma más responsabilidades en la defensa americana y en el desarrollo, extendiendo su influencia a las antiguas colonias británicas en el Caribe y alrededor del Caribe.

La idea hemisférica en su versión máxima siempre ha tenido sus límites geográficos en el Cabo de Hornos y en el Paralelo 49. El gran espacio blanco, por supuesto, es Canadá, país que por razones históricas y culturales ha mirado hacia Gran Bretaña y en un menor grado hacia Francia, más que hacia el Hemisferio Occidental.

Aunque Canadá se ha mantenido generalmente retirado de la comunidad interamericana, ha sido observador de la OEA durante muchos años, y es miembro del Banco Interamericano de Desarrollo. La plena participación de Canadá en la OEA y en sus instrumentos es una cuestión que Canadá debe decidir, por lo que no debe hacerse ninguna presión en el futuro cercano o lejano.

No obstante, hay que alentar con entusiasmo a que Canadá cumpla con sus responsabilidades en la región, promoviendo el desarrollo económico y la civilidad política del Caribe de habla inglesa. Canadá tiene que hacerlo en su propio interés y en atención a sus nexos históricos, culturales y económicos con los Estados isleños. Por el hecho de hacerlo, Canadá se convertiría en un genuino socio en la seguridad y creciente prosperidad del Hemisferio. De hecho, esto debería ser solamente un paso en un proceso evolutivo en el cual Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá, la antigua alianza ABC (América-Britain-Canadá), trabajarían en conjunto para proteger la herencia política angloparlante en el Caribe.

RESUMEN

El continente americano se encuentra bajo ataque externo e interno. América Latina, una parte integral de la comunidad occidental, está siendo invadida por satélites y sustitutos apoyados y abastecidos por los soviéticos. La implosión de la presencia norteamericana en el Caribe y en Centroamérica, la ruta marítima y el centro refinador de petróleo del continente americano, continúa. Mientras tanto, las naciones iberoamericanas que siguen siendo independientes, dudando de la voluntad y de la disposición de Estados Unidos, buscan desesperadamente poner a salvo su propia situación estratégica y económica.

Las heridas que tiene Estados Unidos son autoinflingidas. Una acción decisiva, como la ocupación de la República Dominicana en 1965, ha sido reemplazada por una acción retrógrada, como ha sido el caso de los tratados entre Carter y Torrijos en 1978, y por un acomodamiento ansioso, tal como ha sido puesto en evidencia por la cancelación del ejercicio aeronaval Solid Shield ‘80, en mayo de 1980, después de una propuesta efectuada por el presidente de Panamá acerca de la presencia provocativa de las fuerzas norteamericanas en el Caribe.

El Comité de Santa Fe sostiene que el esfuerzo norteamericano por socializar a los soviéticos y a sus títeres hispanoamericanos es simplemente un camuflaje para el acomodamiento ante la agresión. Por lo tanto, el Comité de Santa Fe insta a que Estados Unidos tome la iniciativa estratégica y diplomática, revitalizando el Tratado de Río y la Organización de Estados Americanos, proclamando de nuevo la Doctrina Monroe, estrechando los nexos con los países claves, y ayudando a las naciones independientes para que sobrevivan a la subversión.

Además, el Comité de Santa Fe propone que Estados Unidos inicie una campaña ideológica y económica, desarrollando un plan energético para el continente americano, aliviando la carga de la deuda latinoamericana por medio del estímulo a la formación de capital hispanoamericano, ayudando a la industria ya a la agricultura iberoamericana por medio de l comercio y la tecnología, y, sobre todo, proporcionando el ideal que se halla detrás del instrumento de la política exterior, por medio de programas de educación diseñados para ganar las mentes de los hombres. Las ideas que se hallan detrás de la política son esenciales para la victoria.

Por cierto, en la guerra no hay sustituto para la victoria, y Estados Unidos está comprometido en la Tercera guerra Mundial. las dos primeras fases, la contención y la distensión, han sido sobrepasadas por el escenario soviético del doble envolvimiento: acorralar a la República Popular China y estrangular a las naciones occidentales industrializadas, controlando su petróleo y sus minerales. Asia del Sur e Iberoamérica son las regiones en las que actualmente se materializa la agresión.

América Latina es vital para Estados Unidos: la proyección del poder mundial de Estados Unidos siempre ha descansado en un Caribe cooperativo y en una América Latina que ha brindado apoyo. Para Estados Unidos el aislacionismo es imposible. Contener a la Unión Soviética no es suficiente. La distensión ha muerto.

Solamente Estados Unidos puede, como socio, proteger a las naciones independientes de América Latina de la conquista comunista, y ayudar a conservar la cultura hispanoamericana frente a la esterilización del materialismo marxista internacional. Estados Unidos debe tomar la iniciativa ya que no sólo están en peligro las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, sino que está en juego la propia supervivencia de esta república.

[1] Difundido por: Proyecto Emancipación

emancipa@sinectis.com.ar - www.emancipacion.org

*Prof. Eduardo Rengifo


viernes, 27 de junio de 2008

PUNTA DE LANZA MISION SUCRE

1ra. Promoción de Graduandos

La exclusión llegó a su fin con el decreto de la creación de la UBV. 2002

El pasado 10 de Abril del 2008. la Educación Superior se viste de gala al recibir los primeros Graduandos de Misión Sucre UBV. De los diferentes programas de Formación de Grado en Técnicos Superiores Universitarios “Simón Bolívar”, acto que se realizó en el Teatro de la Academia Militar, a las 9:00 a.m. Nuevos profesionales que están llamados a ser “Precursores del Socialismo Bolivariano”, en firme compromiso con las comunidades y necesidades del país,

Contó con la presencia de Hugo Chávez Frías presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Luís Acuña Ministro del Poder Popular para el Educación Superior, Marlene Yadira Córdova, Rectora de la Universidad Bolivariana de Venezuela y muchos otros invitados y familiares.

Universidad Bolivariana de Venezuela 5 años de educación e inclusión.

Información enviada por estudiantes del VII Semestre de Gestión Social graduando

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martes, 10 de junio de 2008

Las ideas inmortales del Cónsul argentino en Nueva York, José Martí


Hace solo unos días, una persona amiga me envió el texto de una declaración de la empresa Gallup, famosa firma encuestadora de Estados Unidos. Me puse a hojear el material con la natural desconfianza por la información mentirosa e hipócrita que usualmente se emplea contra nuestra patria.

Era una encuesta sobre educación en la que se incluía a Cuba, que suele ser ignorada. Se analizaba la situación en cuatro zonas del mundo: Asia, Europa, África y América Latina. En algunos aspectos se incluían varios países del Caribe.

Primera pregunta: ¿Los niños de tu país son tratados con dignidad y respeto? Respuesta positiva: Asia 73%; Europa 67%, África 60%, Latinoamérica 41%. Si se incluyen los países caribeños, Gallup expresa que en Haití solo el 13% de las personas respondió afirmativamente a esta pregunta.

Segunda pregunta: ¿Los niños de tu país tienen la oportunidad de aprender y crecer cada día? En Asia 75% respondió que sí; en Europa, 74%; en África, 60%; en Latinoamérica, 56%. Muchos de los países de la región quedaron por debajo del 50%.

Tercera pregunta: ¿Es la educación de este país accesible para cualquier persona que quiera estudiar independientemente de su situación económica? Las respuestas muestran en muchas naciones de América Latina una situación dolorosa, y mejores respuestas en el Caribe de habla inglesa.

No deseo ofender a ninguno de los países que menciono, pero carecería de sentido escribir estas líneas sin señalar el lugar que ocupó Cuba —a la que tanto se calumnia— en la encuesta. Quedó en primer lugar entre todos los países del mundo. A la primera pregunta, el 93% de los encuestados por Gallup respondió que sí; a la segunda, el 96%, y a la tercera el 98%. Como se conoce, el cubano tiene el hábito de responder cualquier pregunta con toda franqueza.

Otro punto especialmente llamativo es que en Venezuela, a la primera y segunda preguntas respondió que sí el 70% y el 80%, respectivamente. Se trata de un país que desarrolla un gran programa de educación erradicando el analfabetismo y promoviendo el estudio en todos los niveles, cuyo proceso comenzó hace muy pocos años. Por ello, ocupó el segundo lugar en la región.

A la tercera pregunta respondió que sí el 82%, por lo que le correspondió el tercer lugar en América Latina y el Caribe, superada por Trinidad y Tobago, que ocupó el segundo con el 86%.

En importantes países de América Latina, como Argentina, México, Brasil y Chile, respondieron que sí a la pregunta el 57%, 56%, 52% y 43%, respectivamente, de los encuestados. Con mejores resultados que estos quedaron República Dominicana, Panamá, Uruguay, Belice y Bolivia, con 76%, 73%, 70%, 66 y 65%. Paraguay y Haití se encuentran entre los peor ubicados, con el 17%.

Cuba coopera gratuitamente con estos dos y otros muchos países hermanos del hemisferio, tanto en educación como en salud, poniendo especial énfasis en la formación de personal médico. Así Cuba cumple modestamente su deber martiano: "¡Patria es humanidad! ", como afirmó nuestro Héroe Nacional.

El 19 de mayo se cumplió el 113 aniversario de su muerte, que tuvo lugar en Dos Ríos el año 1895. Como todo el mundo conoce, la intervención militar de Estados Unidos frustró la independencia de nuestra patria. Incontables patriotas habían muerto en la lucha a lo largo de casi 30 años.

La poderosa potencia del norte fue siempre hostil a nuestra lucha, pues desde hacía mucho tiempo le había asignado el destino manifiesto de formar parte de su territorio en plena expansión.

Llegado el momento, la decadencia del imperio español, donde nunca se ponía el Sol, le facilitó el zarpazo a la nueva potencia imperial para arrebatarle Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Buscó los pretextos, utilizó el engaño y la mentira, reconoció que de hecho y de derecho el pueblo cubano era libre e independiente, con lo cual buscaba el apoyo de sus aguerridos combatientes para apoyar la guerra de los interventores.

En aquella lucha final los españoles hicieron gala de la habitual valentía de sus soldados y de la estupidez de su gobierno. La escuadra de Cervera fue aniquilada barco a barco, a la salida de la Bahía de Santiago de Cuba, por los acorazados norteamericanos, como hemos explicado otras veces, casi sin poder disparar un cañonazo. El gran fraude vino después cuando ya, desarmado el pueblo, impusieron a Cuba la Enmienda Platt y acuerdos económicos leoninos; el país, destruido y desangrado, pasó a ser inexorablemente una propiedad de Estados Unidos.

Esa es la historia real

¿Qué viene ocurriendo en los últimos tiempos? Enloquecen ante la indoblegable resistencia de nuestro pueblo y su avance modesto hacia un mundo más justo, pese a la desaparición del campo socialista y de la URSS.

Radio Martí, Televisión Martí y otras formas sofisticadas de agresión mediática son insultos al nombre del Apóstol de la Independencia, con lo que tratan de humillar al pueblo cubano y destruir su resistencia.

Un diluvio de discursos y mentiras se enfilan contra Cuba. Habla McCain, candidato de Bush a la Presidencia del imperio; habla el propio Bush. ¿Contra quién? Contra Martí. ¿En nombre de quién? De Martí.

Se refieren a torturas atroces, algo que jamás ha ocurrido en nuestro país, y hasta el menos informado de los cubanos lo sabe. ¿Y quiénes hablan de torturas? McCain, el candidato, y George W. Bush, el Presidente.

¿Qué declara el candidato?

"Me gustaría darles las gracias a mis dos amigos queridos del Congreso, Lincoln y Mario Díaz-Balart, que son grandes defensores de la libertad del pueblo de Cuba. Son hombres de honor y de integridad. Yo los respeto y admiro muchísimo. Son los mejores miembros del Congreso con los que he podido trabajar y que he conocido... "

"Amigos míos, hoy en el día de la independencia de Cuba tenemos la oportunidad de celebrar el legado cultural y las raíces más arraigadas del pueblo cubano... "

"Los luchadores de libertad que consiguieron la independencia de Cuba hace más de cien años no se podían imaginar que sus descendientes estarán en una lucha por la libertad y la democracia un siglo más tarde... "

"Un día Cuba será un aliado importante para conseguir la democracia en nuestro hemisferio... "

"La tiranía no se mantendrá hasta el fin de los tiempos y como Presidente no esperaré pasivamente el día que el pueblo cubano pueda disfrutar de la alegría de la libertad y de la democracia. No esperaré... "

"Mi administración obligará al régimen de Cuba a soltar a todos los presos políticos sin condiciones y planear unas elecciones bajo supervisión internacional... "

"El embargo debe mantenerse hasta que esos elementos cruciales de la democracia y la socialdemocracia surjan."

"Hay que impedir que Venezuela y Bolivia sigan el ejemplo de Cuba."

McCain, en su libro La fe de mis padres, confesó que estaba entre los cinco últimos alumnos de su curso en West Point. Lo está demostrando. Al final de su prisión fue débil, y también lo reconoce. Lanzó incontables bombas contra el pueblo vietnamita. ¿Cuántas vidas y cuánto dinero costó aquella aventura? El oro valía entonces 35 dólares y derrocharon en esa guerra 500 mil millones. Las consecuencias se están pagando todavía. La onza troy vale hoy mil dólares y de nuevo se derrochan en guerras cientos de miles de millones cada año. Nuevos y complejos problemas se suman. ¿Dónde están las soluciones?

¿Qué dijo el presidente George W. Bush?

"Hace 113 años Cuba perdió a José Martí, su gran poeta y patriota, y hace 106 años Cuba consiguió su independencia, por la cual Martí entregó su vida... Martí y sus palabras probaron ser más ciertas de lo que nos podíamos haber imaginado... "

"El régimen no ha realizado ni siquiera cambios cosméticos. Los disidentes continúan siendo perseguidos, golpeados, encarcelados... "

"El mundo tiene los ojos puestos en el régimen cubano. Si realmente abre o implementa aperturas sobre la información, respeta las libertades políticas, los derechos humanos, entonces podrá decir que realmente ha comenzado un cambio en ese país... No vamos a dejar que nos decepcionen y que nos mientan, y tampoco lo permitirá el pueblo cubano. Mientras el régimen se aísla, el pueblo cubano continuará actuando con dignidad, con honor, con valor... "

"Este es el primer día de solidaridad con el pueblo cubano, y Estados Unidos debe recordar estos días, celebrarlos, hasta que le llegue la libertad a Cuba.

"Debemos apoyar a Cuba hasta que se convierta en una nación democrática, pacífica.

"Nosotros hemos aumentado los esfuerzos para promover la libertad y la democracia en Cuba, incluyendo la apertura de la información, el acceso a la información a través de la Radio "Martí".

"También queremos licenciar a organizaciones no gubernamentales y otras instituciones caritativas para que el pueblo cubano tenga acceso a los celulares y a Internet... "

"A través de estas medidas Estados Unidos le extiende la mano al pueblo cubano. Sabemos, sin embargo, que la vida no cambiará radicalmente para los cubanos hasta que cambie su forma de gobierno. Para aquellos que han sufrido durante décadas, quizás estos cambios parezcan imposibles, pero la verdad es que son inevitables... "

"El día llegará cuando todos los prisioneros políticos serán liberados, y esto nos llevará a otro gran día: cuando Cuba pueda elegir a sus propios líderes al votar en elecciones libres y justas.

"Ciento trece años después de la muerte de José Martí, un nuevo poeta y patriota expresa la esperanza del pueblo cubano. Willy Chirino va a cantar una canción que está en los corazones y en los labios del pueblo cubano: Nuestro día viene llegando."

Del cerco de hambre y bloqueo que dura decenios, ni se habla.

Martí era un pensador profundo y antiimperialista vertical. Nadie como él en su época conocía con tanta precisión las funestas consecuencias de los acuerdos monetarios que Estados Unidos trataba de imponer a los países latinoamericanos, que fueron la matriz de los de libre comercio, que hoy, en condiciones más desiguales que nunca, han resucitado.

"Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra, manda. El pueblo que vende, sirve. Hay que equilibrar el comercio, para asegurar la libertad... El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios." Son principios que proclamó Martí.

En aquella época, se pagaba en plata u oro. Hoy se paga con papeles.

En carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado la víspera de su muerte, señaló:

"... Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo—, de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin."

No importa las veces que se repitan estas íntimas y reveladoras palabras maravillosamente expuestas.

Con esas frases lapidarias en la mente se lanzó al ataque, horas después, por su propia cuenta contra la columna española. Nadie lo habría podido retener. Cabalgando en la primera línea, recibió tres balazos mortales en su impetuoso avance.

El 26 de julio de 2004, cuando ya Bush llevaba casi 3 años bombardeando, torturando y matando en su absurda guerra antiterrorista, iniciada ya la invasión de Iraq, analicé su extraña personalidad partiendo del estudio del interesante libro Bush en el diván, del Dr. Justin A. Frank, que contiene uno de los más reveladores y fundamentados estudios de la personalidad de George W. Bush:

"La confabulación es un fenómeno común entre los consumidores de alcohol, como lo es la perseverancia que se evidencia en la tendencia de Bush a repetir palabras y frases claves, como si la repetición lo ayudara a permanecer calmado y mantener la atención."

"... Si, además, asumimos que los días de alcoholismo de George W. Bush quedaron atrás, aún queda la interrogante del daño permanente que pudo haber causado antes de que dejara de consumirlo, más allá del considerable impacto en su personalidad que podemos rastrear hasta su abstinencia sin tratamiento. Todo estudio psicológico o psicoanalítico integral del presidente Bush tendrá que explorar cuánto han cambiado el cerebro y sus funciones en más de 20 años de alcoholismo."

Ninguno de los dos oradores del 20 y 21 de mayo menciona siquiera a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos, cuya información permitió descubrir los planes de Posada Carriles e impedir la voladura de aviones en pleno vuelo, con visitantes extranjeros, incluidos norteamericanos, para golpear el turismo. Presionaron y sobornaron a la Presidenta de Panamá y ayudaron a ponerlo en libertad. Santiago Álvarez lo trasladó a Florida. Lo denuncié públicamente casi de inmediato. Todo se ha comprobado. Después se le ocupó al propio Santiago Álvarez un enorme arsenal.

Desean la impunidad de los terroristas y de los mercenarios. ¡Qué lejos están de conocer a Cuba y a su pueblo!

Las groseras mentiras de McCain y de Bush constituyen el único camino para no obtener absolutamente nada del pueblo heroico que ha sabido resistir el poder del imperio durante casi medio siglo.

Deseamos consignarlo ante la historia: ¡las ideas inmortales que Martí irrigó con su sangre no serán jamás traicionadas!

Fidel Castro Ruz
22 de mayo de 2008
11 y 12 p.m.

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DESVIAR LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS HACIA LA PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES ES UN CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD

Pueden parecer pobres nuestras reflexiones ante los demás, aun sin serlo, pero tal juicio no alivia la carga del esfuerzo que cuesta alcanzarlas".

José Vasconcelos



Dialogando, Reflexionando y Organizando


AUTOMÓVILES HAMBRIENTOS

Esta es la historia de un ciudadano norteamericano que se encuentra en una de las grandes colas para ir al trabajo en el Time Square en New York.

Este ciudadano en medio de la espera se imagina que esta cerca de George W Bush y le Pregunta. Pero piense algo, señor presidente… Bush le responde: Eso es lo que más me cuesta, créame…
El ciudadano le sugiere: No sé, alguna solución… El precio del petróleo sigue subiendo... Ya invadimos Irak… ¿qué otro país podríamos invadir? Bush le responde: ¡Tengo una idea, tengo una idea!
El Norteamericano le dice: Al fin una… ¿Y cuál es esa idea, presidente Bush?
Bush le dice: La solución se llama “biocombustibles”.
HOMBRE: ¿Biocombustibles? ¿Ese alcohol que sale del maíz, de la soya?
BUSH: Exacto. Hasta ahora los automóviles han comido petróleo. Deben estar ya aburridos. Hay que cambiarles la dieta.
HOMBRE: Pero si los autos empiezan a comer maíz… ¿qué comerá la gente? ¿Petróleo?
BUSH: Esa pregunta no me interesa. Lo importante es nuestra industria. Lo importante es dar de comer a nuestros hambrientos automóviles, camiones, camionetas, motos, motocicletas, a mi querido Ford… ¡great, great!
Los biocombustibles. El etanol. El nuevo truco norteamericano para empobrecer todavía más a los países pobres.
¿Sabía usted que los cereales que se necesitan para llenar el tanque de una camioneta podrían alimentar a una persona durante un año entero? ¿Sabía usted que para mantener con etanol el estilo de vida norteamericano se necesitarían cinco planetas como la Tierra
sembrados íntegramente de soya, de maíz o de caña de azúcar? Para producir biocombustibles se necesitan enormes extensiones de tierra. Esas tierras se encuentran en los países del Sur. Para cultivarlas, hay que destruir bosques y sabanas, incluso la Amazonía. Más tierras para biocombustibles significan menos tierras para alimentos.
Lo cual multiplica el precio de los alimentos. Lo cual provoca hambre y revueltas sociales como las ocurridas recientemente en Haití. Dar de comer a los automóviles mientras la mitad de los seres humanos pasa hambre. Una vergüenza.
En México. Ahora exportan maíz para el etanol de los carros gringos… y los precios del maíz para la popular tortilla, el cual ha aumentado un 400 por ciento. ¿Se da cuenta?
Dar de comer a los automóviles mientras cada día en el mundo mueren 30 mil niños y niñas de hambre. Una vergüenza.
La cosa no es tan dramática, Brasil piensa que si los agricultores pobres usan las tierras para producir etanol luego tendrán dinero para comprar alimentos, ¿entiende?
¿Y por qué no producen alimentos en esas mismas tierras y resuelven más rápido?
Tierra para los campesinos y campesinas sin tierra en Brasil y en América Latina y en África.
Tierra y créditos y semillas que no sean transgénicas.
Tierra para alimentar a la gente y no a los automóviles.
Un momento. Yo he oído que el etanol es una energía limpia, que es la solución para combatir el calentamiento global. ¿O no? Eso dicen los norteamericanos y los europeos. Pero es falso. Las refinerías de etanol contaminan el ambiente igual o peor que la quema del petróleo. El ministro de Finanzas de la India, Palaniappan Chidambaram, declaró: "Cuando millones de personas pasan hambre, desviar la producción de alimentos hacia la producción de biocombustibles es un crimen contra la Humanidad".

BIBLIOGRAFÍA
Silvia Ribeiro, Agro combustibles versus soberanía alimentaria
http://www.defensahumanidad.cult.cu/artic.php?item=2348

Rafael Eduardo Rengifo Rivas (rafaele_8@hotmail.com)



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miércoles, 21 de mayo de 2008

Coimeros - ¡Que amigo! - Paranoia - Marruecos ignorado

LA HOJA de mancuso 16-5-08

Coimeros

El congreso yanqui es una cueva de coimeros.Acaban de aprobar una ley que otorga un subsidio de 307 millones de dólares para grandes agricultores, y algunas curiosidades, también incluidas en la ley, que solo con coima se colocarían;como la degravación fiscal para criadores de caballos de carrera, todo porque un congresista es criador y no abre mano de ser beneficiado; se mantienen los subsidios para el maíz, soja y trigo, cuando los precios están subiendo y las ganancias superan a todo lo estimado.El lobby de los agricultores está feliz.


¡Que amigo!

"Cerebro" Bush, se reunió con el Rey Abdullah, de Arabia Saudita, para pedir que aumenten la extracción de petróleo, cosa que el rey negó enfáticamente. En tanto el ministro del petróleo Saudita, declaró lo mas tranquilo que la producción ya se había aumentado en 300.000 barriles por día, para compensar la disminución del envío de crudo a USA, por parte de Venezuela y México.Bellos alcahuetes los sauditas, firmaron un acuerdo para apoyar la disminución de armas de destrucción masivas, solo que las que tiene Israel y yanquilandia, no están en cuestión.


Paranoia

Los alemanes están paranóicos. Un informe de Defensa redactado por un instituto nacional con 2.500 burócratas, califica al islamismo como la mayor amenaza terrorista para el país y aclara que la colaboración con los servicios extranjeros( léase Israel y USA) impidieron varios atentados??? ?.Siguiendo con la locura persecutoria, indican que Rusia es líder en espionaje industrial en Alemania, y varios países con "retraso tecnológico" también????.Ademá s varias grupos políticos, son espionados e investigados y en el informe son calificados de extremistas.
Pregunto:¿Quien le da bola a Alemania?


Marruecos ignorado

Es poco lo que se habla de Marruecos, pero es todo malo. La monarquía ejercida por un loco llamado Hasan II, hace 50 años que mata sin compasión y hasta se vanagloria de ello. Ya dirigió un avión y bombardeo a civiles personalmente, mató a unas 50.000 personas durante su reinado.Dirigió tanques para ametrallar civiles en Casablanca. Bombardeo poblaciones con nalpalm.En un célebre discurso, llamó a sus súbditos de delincuentes y ladrones y los amenazó con exterminar a los dos tercios de la población marroquí ( unos 20 millones tendría que matar el loco).Hasta el día de hoy se encuentran fosas con centenas de cadáveres que nadie explica. Pero lo mas terrible es que ese rey infame y su equipo de exterminadores, son premiados por el gobierno español, en una muestra de que "entre bueyes no hay cornadas", ya que los españoles se dedican a torturar a los activistas vascos y nadie dice nada.

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Milagros mundiales

LA HOJA de Mancuso
10-5-08

En estos días se asiste a varios "milagros" mundiales, es decir en varios países se ven cosas que solo son posibles con la intervención divina. ¡Quien sabe puede ser cierto!Juzguen ustedes

1)Milagro argentino


El gobierno argentino sostiene, según sus propias estadísticas, que el costo de los alimentos, es mas barato que hace un año atrás y que hace dos años atrás. Es decir que los argentinos gastamos menos en comida, ahora que hace dos años.¡Milagro!

2)Milagro haitiano

Varios miles de toneladas de alimentos, enviados a Haití por Venezuela y Brasil, son vendidos en la República Dominicana.Llegan allí por el contrabando organizado por las fuerzas de ocupación, mientras los haitianos se mueren de hambre. Las autoridades dicen que el contrabando está controlado.¿Será la transmutación de los elementos?¡Milagro!

3)Milagro periodístico

La merdiprensa, transformó una computadora, en la mayor fuente de información sobre las FARC colombianas y sus relaciones con Chávez. Cada dos o tres días, la computadora informa de nuevas pruebas de esa relación.Lastima que el pobre aparato nunca salió de las oficinas del gobierno colombiano, que a una tirada de piola de USA, revela nuevas mentiras.¡Milagro!

4)Milagro yanqui

El gobierno yanqui, transformó a terroristas en "defensores de la libertad".
Grupos, antes considerados enemigos, que se dedican a atentar contra civiles en países víctimas de las infamias yanquis, Irán, Irak, Afganistán, Venezuela, Bolivia y sigue la lista; son apoyados por el congreso yanqui con 300 millones de dólares para que continúen con los atentados. Se transformaron en buena gente aliada.¡Milagro!

5) Milagro sueco.

Las enfermeras suecas se declararon en huelga, reivindicando un salario mínimo de 2.300 euros mensuales.La última huelga fue en 1995. Un verdadero milagro que los suecos entren en huelga.

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El rollo no es el socialismo, el tremendo peo es el chavismo

La arrechera contra el socialismo

Ser socialista en Venezuela, sin ser chavista, es volver a ser adolescente. Nadie te quiere, nadie te entiende, y piensan que no has madurado. Además, les da arrechera que seas así. Uno culpa a otro por eso, al Presidente, y también se la pasa arrecho.

Es que esta semana he tenido varias conversaciones en qué tenido que hacer vueltas canelas para quedar íntegro. Lo menos agradable es que son con personas que estimo o con quién no tendría la más mínima palabra en contra. La primera sobre mis ganas de trabajar en Últimas Noticias, y eso de ser "revolucionario", -chamo, ¿tú eres chavista?- y la segunda, una conversación en la que yo hablaba de una cosa y la otra persona de otra, pero usábamos las mismas palabras.

Tú dices
socialismo, los más arrechos -porque yo también lo estoy- escuchan chavismo. Una es un sistema de gobierno, la segunda, una religión militarizada. Pero claro, cuándo está arrecho no ve las diferencias.

En Venezuela, para la clase media el socialismo nació con Hugo. No importa que el Partido Comunista de Venezuela sea el más viejo de Latinoamérica, o que Teodoro Pettkoff y José Vicente Rangel se hayan lanzado 12 mil veces como candidatos presidenciales por el Movimiento al Socialismo (MAS). De nada sirvió la palabra social, en la denominación socialdemócrata de Acción Democrática. El socialismo para los nuevos votantes y las clases altas es sinónimo del Comandante/Presidente. Esto también producto de nuestra conocida amnesia histórica.

Nada queda de los socialistas disidentes, que ven como traición que el Presi quiera dialogar con la burguesía y los empresarios, o que sea benevolente con algunos enemigos, según sus propias palabras; mucho menos los que dejaron de ser oficialistas por sentir que se corrompía la democracia con el actuar presidencial, brincando la talanquera como dicen. Esos se entienden que dejaron de ser socialistas.

Podemos es ahora oposición, como si esta fuese una ideología. Pero Ismael García lo ha recordado: socialismo democrático. Ajá, socialismo, la palabra hedionda a mono. La gente sólo escucha democrático, que para ellos es: y va caer, y va caer. Decir que eres 100% oposición y antichavista son posturas válidas, pero de allí a ser ideologías, hay un puente sobre el río Orinoco. Tanta ha sido la arrechera que la gente le ha agarrado a esto que llaman socialismo, que se autodenominan de derecha y capitalista, sólo porque eso suena a Revocatorio Presidencial.

Sin embargo, todos los "derechistas" con quienes he hablado, creen ideas bien socialdemócratas, porque este país es indio, negro y blanco, es 1º de Mayo y Navidad, es Colmena de la Vida, ayudar a la muchacha que limpia, es tener familia en el barrio.

¿Y cuál derecha si aquí todo el mundo cree por igual en la Iglesia Católica, santería, brujería y Hermes, cuál capitalismo si todos queremos un crédito, sugerimos un apoyo del gobierno para la cultura o el deporte, si esperamos que las autoridades lo hagan todo por nuestra ciudad?

Esta semana me preguntaron si yo creía de verdad en el socialismo como forma de gobierno. Dije que si, además porque lo había visto funcionar en Holanda y España con gobiernos de partidos de izquierda en un sistema socialdemócrata de amplia inclusión, protección social y tolerancia. Dije que si porque el socialismo es garantizar la satisfacción de las necesidades de todos los ciudadanos, y el lema "a cada quién según sus capacidades, a cada quién según sus necesidades".

Dije que si porque soy humanista y ecologista. Yo pregunté también si creían que el capitalismo era la solución y las respuestas me dieron muestra de lo que tenemos es una "derecha" de arrechera.

- Yo creo en la democracia.

Las dictaduras, bien sea de izquierda o derecha son terribles, nada de poner a Pinochet sobre Fidel, ni justificar el avance de China hacia el capitalismo o los logros del orden público de la Alemania Nazi. El
socialismo no está divorciado de la democracia en todos los casos. Europa es una demostración de ello. Pero yo pienso, ¿cuál democracia, la burguesa, la parlamentaria, la directa?

- Yo no quiero mantener a ningún vago.

Esto suena a la mentada disociación psicótica, a que se confunde opinión por sobre información. Pues muy a pesar de las becas de las misiones, aquí nadie aún mantiene la seguridad social de los demás, y el socialismo -no el chavismo- funciona por el trabajo de todos, con el manejo del capital y medios de producción del Estado, que mantiene relaciones laborales justas y no mercantilistas con sus empleados.

Lo molesto es que distintamente al régimen de Cuba, China o la Unión Soviética , el chavismo no se impuso por las armas -porque falló, se puede decir, y dos veces-, sino por otra arrechera; a AD, a Copei, a las barraganas, a robarse los riales, a la partidocracia, y la historia cambió en 1998. El tipo les ganó en su terreno a los cogollos, y eso claro que da arrechera. Porque aún hay elecciones, aún te puedes lanzar, y como aprendimos con el referéndum de la Reforma Constitucional, no todo se lo podemos dejar a los demás.

Se reclamaba que hacían trampa, pero sin importarnos el juego y sin sentarnos a la mesa. La comodidad de nuestro deporte olímpico por excelencia: quejarse y criticar. Todos se hacían víctimas de la burundanga, y ahora Hugo es como las Spice Girls, vendieron millones de copias, pero nadie admite haber comprado un disco. ¿Cómo coño ganó en el 98 por paliza?

Lo que me hace pensar es que yo no trato de convencer, ni de mentar, ni de cuestionar a los que ahora dicen que creen en la meritocracia -que atropella a los que nacen sin oportunidades-, el capitalismo -destructor y que también los oprime- o la derecha -¿dónde está?-, pero uno sigue siendo feo porque tiene su posición izquierdosa. Es como formarte un peo porque te guste el rock y el fútbol, en vez del béisbol y la salsa.

Lo sé, lo sé, la arrechera es recargada en cada locura miraflorina, cuándo amenazan a unos, insultan a otros y toman medidas terribles como CADIVI, ¿pero de verdad te parece muy malo Mercal, Madres del Barrio, Barrio Adentro y Robinson?, y ¿crees que estaríamos mejor sin el cesta ticket, o la exoneración de impuestos para comprar el terreno estatal donde están asentadas las barriadas populares?

El rollo no es
socialismo, el tremendo peo es el chavismo.

Enviado por Juan Manuel Hernández (jmhcastillo@yahoo.es)

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